sábado, 9 de diciembre de 2017

MEDIA MARATÓN DE CÓRDOBA'17 - Tirando ya "al palo".

Muy buenas amigos, por aquí andamos de nuevo.

Como siempre últimamente, con algo de retraso, pues ya hace prácticamente dos semanas que competimos en la Media Maratón de Córdoba. O sea que aprovechamos algo más de hueco que tenemos en el puente de Diciembre, para compartir con vosotros mis experiencias por Córdoba… antes de que se me junte con la próxima carrera.

Tras el Maratón de Berlín y una semana de descanso activo, habíamos decidido tomarnos un periodo de 8 semanas para preparar una buena Media Maratón, como ya sabéis; desconectando bien de la preparación típica de un Maratón, antes de iniciar de nuevo la preparación específica de la que será mi primera de mis dos citas con Filípides en 2018, Sevilla.

Tras un tiempo de deliberaciones, donde las dos únicas candidatas eran San Sebastián y Córdoba, finalmente nos descantamos por Córdoba, en un viaje que se compartiría con mis compañeros de trabajo Carlos, Nuria y Gonzalo (al que finalmente echamos de menos puesto que no puedo acompañarnos a última hora).

En estas 8 semanas hemos preparado Córdoba con nuevos entrenamientos que ya he comentado en líneas generales en otras entradas, y que desde luego, me están sentando bien y me han hecho volver a ganar confianza.
Todos los entrenamientos de estas semanas han ido orientados a la cita cordobesa, pasando por un “test” en la Media de Tordesillas que ya os conté en mi anterior entrada.

Con estos antecedentes nos hemos plantado en Córdoba, en el primer AVE de la mañana del viernes para disfrutar de la ciudad y del espectacular tiempo que nos acompañó durante todo el fin de semana.
Tras el último rodaje previo a la carrera, ya en Córdoba esa misma mañana de viernes, era momento de recoger el dorsal y dejar todo preparado para poder disfrutar del día y de alguna terracita.



Momento después para ir cargando pilas con una buena siesta antes de salir a disfrutar de Córdoba de nuevo (pasando por la famosa tortilla del “Santos” -se me olvido hacer foto…, cachis!!-) y darse un pequeño “capricho” con Ester, mi compañera Nuria y su amiga Virginia.

Ester, mi compañera Nuria y su amiga Virginia.
El sábado fue un día agradable y tranquilo que disfrute con Ester, primero turisteando por la zona de la Mezquita, el Alcázar y las Reales Caballerizas.

En el Alcázar

En las Reales Caballerizas.
Las limitaciones con el gluten de Ester siempre hace que tengamos que ir ya con los sitios donde poder comer muy mirados y revisados, y en este caso, desde luego que a la hora de la comida del sábado acertamos de pleno, con un restaurante llamado “La Sociedad de Plateros”, donde fue una pasada lo bien que comimos (todo sin gluten) y lo bueno que estaba todo, especialmente, las croquetas de rabo de toro (tanto es así, que el día siguiente repetimos para probar también el “bacalao dorado”).

El Salmorejo

El Salpicón

Las croquetas de rabo de toro, espectaculares...

El "Flamenquín"

Nueva siestita y por la noche cena con carga de hidratos en un italiano, por supuesto con pizza sin gluten para Ester (en mi caso, el consabido Risotto), donde compartimos mesa y mantel en esta ocasión con mi compañero y amigo Carlos Pelayo y familia (Carlitos… se nos olvidó la foto…!!!).

Momento, tras esa agradable cena, de descansar y dormir bien para la carrera. La verdad que es de los fines de semana que estando fuera de casa, y aunque sea una Media, más he descansado para una carrera entre siestas y horas dormidas por las noches.

Llega el día de la carrera… Tras el desayuno habitual que todos conocéis (plátano, nueces, tostadas con membrillo, yogur, miel y chocolate negro), llega el momento de encaminarse a la línea de salida.
He quedado con mi amigo Carlos (estamos alojados apenas a 200 metros el uno del otro) para bajar juntos hasta la zona de salida y calentar.
Allí en la zona de salida nos espera “El Gran Tigre de Bengala”, el amigo Jorge Núñez Entrena.
Jorge es un corredor (y ahora triatleta) granadino, al que conocí a través de David Núñez, su hermano, con el que coincidí muchos kms. en el maratón de Sevilla de 2016. Ambos, tanto David como Jorge están muy muy dotados para esto del correr…
David está saliendo de una larga lesión y ya se está poniendo en su gran nivel poco a poco (ánimo compañero) y Jorge… pufff... Jorge… eso… es un animal… un “tigre de bengala” como decía. Además de correr muy bien, se propuso este 2017 hacer un Ironman en menos de 6 meses y lo bajó de 10 horas… así para empezar en eso del triatlón!!!!.

Calentamos juntos Carlos, Jorge y yo. Comentamos que hay una ligera brisilla que entra algo de cara (no es excusa, mejor si no estuviera, pero no afectaría para nada…), a lo que yo añado rápidamente… “a mí me falta alguna nube que tape al ‘Lorenzo’”.
El objetivo de Jorge no era otro que hacer una marca en Córdoba (venía con 1H16 largos). Su planteamiento era moverse entre 1H14’ altos y 1H15’ bajos.
Inicialmente cuadraba para batir mi mejor marca en la distancia, que como sabéis es 1H15’45”.
Sé que estoy en un buen momento de forma, seguramente el mejor desde la lesión, pero sé que llego un pelín “justito” para el objetivo de hacer MMP.
Estoy para hacer una buena Media Maratón, eso lo sé, pero no sé si para MMP.

Decido ser valiente… vamos a intentarlo. Jorge tiene pensado salir a 3:35 el primer 10K y ese es el ritmo de mi MMP en Media Maratón.

Salgo con Jorge, y la verdad que los 5 primeros kms disfruto de buenas sensaciones, me siento bastante cómodo y nos integramos en un grupo donde todos manejamos más o menos los mismos objetivos.


Seguimos avanzando y los km.6-7 me noto que estoy bien para ir rápido, pero el amigo Jorge hoy está jugando a otra cosa… hay tramos en los que estamos moviéndonos entre 3:28-3:30 y el tío va mirando a uno y otro lado a ver si todo está en orden, si éste viene, si éste no, si todos vamos bien… “sobradísimo”.
Le digo que se vaya, empieza a agobiarme el tema y además el sol, me está afectando más de la cuenta.
Le insisto en que tire, no sé si me saldrá la marca, pero desde luego si sigo forzando la máquina, seguro que no hago ni marca ni sobre todo una buena Media Maratón, que era el objetivo.

Ya en soledad, sufro bastante del km. 8 al 10, el sol y el calor, como sabéis, lo llevo fatal. En todo caso, ello no me impide pasar el 10K en 35’36”, ritmo de MMP (llevo una proyección en meta de 1:15:20 aproximadamente, sería MMP).

Pero lo cierto es que este primer 10K es llano. Ahora del 11 al 15 viene una parte donde el terreno pica continuamente hacia arriba y donde mantener los ritmos va a ser complicado. Es la zona en la que pasamos por el centro de la ciudad. Paso mi peor momento de la carrera en este tramo.
Del 10 al 11, primer km en ligera ascensión, sigue pegando el sol y no voy cómodo. En el 11 entramos por el centro-centro de la ciudad (Plaza de las Tendillas, etc), ahí me encuentro mejor por una sencilla razón, hay sombra… (es increíble como a mi cuerpo le afecta el cambio del sol a la sombra y viceversa…).
En este punto es donde me está esperando Ester, a la que me da tiempo a decirla que la cosa va “un poco justa”, y que me deja esta foto.


Hasta el km. 13, por la zona del centro de la ciudad, pudiendo buscar la sombra recupero sensaciones, pero las mismas se vuelven a tornar regulares cuando volvemos a salir al sol y completando los últimos kms complicados… Así trataré de resistir hasta el km. 16, sabiendo lo que viene después del km. 16. Estos 6 kms del 10 al 16 son los peores de la carrera, el ritmo de este parcial es de 3:44/km.
Tengo muy claro que en este parcial se me va a haber ido la marca, pero… aún tenemos la posibilidad de luchar por una buena Media Maratón.

Sé que el terreno del 16 a meta es ahora ligeramente favorable; y además sé que pasa por un par de largas avenidas donde, al haber edificios a ambos lados, se va a pillar algo de sombra, como así fue.
Cuando salga otra vez al sol ya me encaminaré al puente que sigue a la zona de la línea de salida, desde el que se ve el puente romano que te lleva a la línea de meta en el arco que da entrada a La Mezquita. En esa parte aunque haya sol, iré muy cómodo también…

Así fue, recupero en este parcial las buenas sensaciones, me siento cómodo y recupero buena parte de las posiciones que he perdido en el tramo anterior, me vuelvo a sentir fuerte, y así completo, el 17, el 18, el 19… el 20 viendo ya el puente romano, y ya, dentro del puente romano, en el enorme reloj de meta puedo ver desde el inicio del puente esos 1:15 largos que se me van a escapar, pero que no van a impedir que haga una buena Media Maratón.

He completado este tramo desde el km.16 a meta de nuevo a 3:34/km, con buenas sensaciones y que me permite cruzar la meta finalmente en un más que aceptable 1H16’18”, a 3:37/km; (por cierto, el “tigre de bengala” se marcó un 1H13’55”… telita!!... con 28 añitos...).


Me he quedado apenas a 33” de mi mejor marca personal en la distancia, sabía que iba a andar justito para ello, pero he hecho una buena Media Maratón, como buscaba.
Las marcas ya caerán, sin duda, y además tengo claro que la marca se me ha ido en apenas 6 kms, pero estoy contento con la carrera realizada.
El nuevo sistema de trabajo está dando su fruto yo creo y espero que siga dando más.

Luego, tocó seguir disfrutando de la ciudad, alguna que otra cervecilla en buena compañía para pasar la tarde y nueva cena tempranera, antes de coger el AVE de vuelta en Madrid de nuevo en la “Sociedad de Plateros” que tanto nos gustó.


Degusntando una buena Mazamorra


Toda buena carrera merece una buena Martin Miller !!

Despidiéndonos de la Sociedad de Plateros...

La verdad es que fue un muy buen fin de semana más allá de la carrera, muy tranquilos, a gusto y pudiendo disfrutar fuera del “mundanal ruido”. Que haya más!!.

En cuanto a las conclusiones de esta carrera de las que tomar nota, me quedo con dos en esta ocasión:

1.- Algo que ya conocía, pero que se ha hecho muy latente en Córdoba, que es el hecho de que sufro bastante más de lo debido cuando hay sol fuerte y calor, y ya no sé si empieza a ser un tema psicológico también.
Tengo que buscar la forma de que no me afecte y condicione en carrera. Una gorra quizás, mojarme la nuca en cada avituallamiento… Cosas a valorar y a tener en cuenta para mitigar este efecto.

 2.- A pesar lo que comenté en la entrada de Berlín, he decidido retomar las medias de compresión (cómo habréis observado en las imágenes).
Realmente no las necesito entrenando o en la competición propiamente dicha, pero he observado tanto en Berlín, como luego en la Media de Tordesillas, que los cuádriceps, los días siguientes a la competición, estaban muy cargados y tardaba unos días en recuperarlos del todo.
No sabemos si la vibración de los gemelos sin medias se transmite a toda la pierna, pero el caso, es que después de Córdoba he tenido las piernas nuevas.
Tampoco sabemos si es porque después de Berlín y Tordesillas aún estábamos “flojitos” tras el tema de la espalda o realmente es la media de compresión.
El caso es que en Córdoba, vinieron bien. Tema a seguir observando por lo tanto…


En cuanto al futuro, pues creo que nada que no sepáis. Tras una semana de descanso activo después de Córdoba, con apenas 30 kms, este Lunes 4 de Diciembre he iniciado la preparación específica de 12 semanas que espero me lleve en buenas condiciones a la línea de salida del Maratón de Sevilla.


Ya os iré contando en las siguientes entradas como queremos que sea ese Maratón y los “piezas” con los que nos vamos a correr esa “juerga”, pero eso será en otra “historieta”.

De momento, la próxima semana, segunda del plan, haremos un pequeño test en un 10K homologado, sin objetivo alguno en lo que a marca se refiere, solo testar como van yendo las cosas para el Maratón de Sevilla tras esa semana de “descanso”  y las dos primeras semanas de preparación.
Será en San Martín de la Vega, el Sábado 16 a las 19:00.


Os contaré…
 
Un abrazo !!

domingo, 5 de noviembre de 2017

MEDIA MARATÓN DE TORDESILLAS'17 - Acercándonos donde debemos...

Muy buenas amigos, de nuevo por aquí…

En esta ocasión, tras el buen sabor de boca que había dejado Berlín, y una vez nos vamos acercando de nuevo a los ritmos y marcas que debemos, nos habíamos fijado en el calendario un plan de entrenamiento de 8 semanas con el objetivo específico de hacer una buena Media Maratón el último fin de semana de Noviembre.

La semana después de Berlín fue de “asueto” total, saboreando la vuelta al buen nivel y saliendo apenas un par de días para completar 30 kms.

A partir de ahí, nos hemos metido en ese plan de 8 semanas con vistas en ese último fin de semana de Noviembre, tal como decía.
Sin embargo, no queríamos estar sin el gusanillo de competir otros dos meses (más aún cuando antes de Berlín, me pegué 4 meses sin ponerme un dorsal), razón por la cual, decidimos meter justo en medio, en la cuarta semana, una “píldora” de calidad a modo de competición… y la elegida fue la Media Maratón de Tordesillas. Las razones, principalmente dos:

1.- Estando en el medio de la preparación de la carrera objetivo, parece el momento ideal para ver cómo vamos.
2.- Es Tordesillas, un sitio que a nivel deportivo, en esto del atletismo, me ha aportado mucho como ya comentaba en mi anterior entrada, y es un buen momento para volver a ver a un montón de amigos, conocidos y compañeros de club… Además, por otros objetivos de maratón, los años anteriores no había podido ir y ya era momento de darse un paseo la “Villa”.

Con éstas, nos plantamos el pasado 29 de Octubre en la línea de salida de la Media Maratón de Tordesillas, que además, era este año Campeonato de Castilla y León.

Los entrenos realizados las semanas previas demostraban que si bien aún podíamos notar en algún momento la “resaca” a nivel físico del Maratón de Berlín, también estábamos recuperando correctamente, los entrenos empezaban a tener buena pinta, y más aún con todas las novedades que estamos metiendo en los entrenos y que me están sentando bien creo que tanto físicamente (aunque habrá que demostrarlo en carrera), como mentalmente… (luego os cuento).

Lo primero al llegar a Tordesillas era, como no, saludar a todos los compañeros de equipo, conocidos y aún por conocer, y por supuesto, la “noble” tarea de colocar el dorsal con esos “eternos” imperdibles.

Álvaro, yo, Miguel Ángel, Roberto, Mónica, Jairo y Cristina,
representando en Tordesillas a "Training Óscar".


Preparando la vestimenta de "romano"
 

El objetivo para esta carrera era claro.
Como decía, estamos a medio camino de la carrera objetivo de este ciclo y además Tordesillas no es un circuito fácil, de hecho, muchos corredores no quieren venir para no ver “resentidas” sus marcas”. Tordesillas es un circuito a dos vueltas, donde tienes que subir por dos veces el puente sobre el Duero hasta la zona de la estación de autobuses y posteriormente, tienes otra subidita hacia la zona de contrameta.
Los corredores de la zona tienen calculado que se te va respecto a tu mejor ritmo entre 30 – 40 segundos por vuelta, que al ser dos vueltas, supone entre un minuto y un minuto veinte en meta.

Con estas premisas, y dado el punto en el que estamos, creemos que lo adecuado es buscar estar en 1H17’ altos / 1H18 bajos.

Con estos antecedentes… llegamos al pistoletazo de salida.

La salida es muy rápida, puesto que si bien es ligeramente cuesta arriba unos 200 metros, luego giras a la izquierda y ya es claramente favorable hasta la zona de Plaza Mayor y posterior bajada al puente sobre el Duero y el propio puente.
Soy consciente que ese primer km., por todo ello, saldrá más rápido de lo normal… los “nervios” de la salida, ese primer km. favorable y el hecho de salir a la vez que la prueba de 10K (sigue sin gustarme mezclar salidas de distintas distancias) van a llevar a ello.
 
Intentando no dejarse llevar en ese Km.1.
 
Una vez asentados tras ese primer km., es momento de centrar ritmos y mantenerse donde hemos establecido.
Del km.1 al 4 son los primeros grandes “llanos” en ese camino de ida y vuelta por la zona de las instalaciones deportivas municipales hasta casi la entrada de la A-6.
Me encuentro bien, centrado en mis ritmos y con buenas sensaciones. El cambio de hora y este “veroño” interminable hacen que para mi gusto haga un pelín más de calor de lo que me gusta, y sopla un pelín el aire, pero todo bien. Además consigo meterme en un grupo (del 10K) con un ritmo que me va bastante bien.

En el km.4 giras y encarrilas la segunda zona de ida y vuelta por la zona del Parador De Tordesillas. Nos llevará hasta el km. 7.
Sigo yendo bien, disfrutando, y además, en algunos tramos, gracias a los pinos adyacentes a la carretera, hay algo de sombra. Vamos clavando parciales.
En el 7 se acaba este ida y vuelta y giramos a la izquierda para enfocar la parte dura del circuito.
 
Empezando a tirar en esa primera subida.
 
Comenzamos la primera subida del puente (donde recibo los ánimos de mi amigo José Antonio Díez). No busco salir del grupo, pero salgo, puesto que consigo mantener en esta primera subida prácticamente el ritmo del plano… lo acusaré un poco los dos siguientes kms., ya por dentro del pueblo, pero ello no impide que realice el primer paso por meta, justo en el km. 10 en 36’47” (3:41/km), que en ese momento supondría una proyección final de 1H17’39”.

Todo en orden hasta el momento.

Momento de recuperar ahora en este inicio de la segunda vuelta, en ese km favorable, de la parte dura del circuito del final de cada vuelta.
Así lo hago del 10 al 11 hasta que vuelvo a encarar la recta que te lleva de ida y vuelta por la zona de las instalaciones municipales.
Rápidamente me percato que la situación no es la de la primera vuelta.

-       El calor aprieta más. La carrera ha empezado a las 11, que con el cambio de hora es como si fueran las antiguas 12… y llevamos unos 40 minutos de carrera… son las 11:40, anteriores 12:40.
-       El aire…, ahora sí que es otra cosa… ahora molesta, y molesta bastante… y con la sensación, como comentábamos luego en meta, de que soplaba en todas las direcciones. No era un aire excesivamente fuerte, pero si molesto para encontrar el ritmo adecuado.
-       Las caras de mis compañeros Roberto y Miguel Ángel Bazán, con los que me cruzo, no son las de la primera vuelta.

Aprovecho esta ida y vuelta (ahora en la segunda vuelta, del km.11 al 14), para contar con cuantos corredores me cruzo y ver mi posición real ya sin los corredores del 10K. Voy en la posición 19. Ahora ya… vamos solos todos… no hay grupo por ningún lado…

Con esta situación, decido ser algo más prudente y tratar de mantenerme en unos ritmos donde no vaya tan forzado con la nueva situación de la segunda vuelta. 3:45/km me parece un ritmo adecuado.
Seré capaz de mantenerlo hasta meta no sin esforzarme finalmente algo más de lo esperado…

En el km.14 giramos para enfocar el segundo ida y vuelta por la zona del Parador, en esta ocasión un poco más largo (un km más), para completar el km que le faltaba a la primera vuelta para hacer los 21.
Rápidamente doy alcance a uno de los corredores que me preceden.

Me encamino al avituallamiento del 15, donde doy alcance a otro corredor y se da la situación curiosa de esta carrera:

-       ¿A cuánto vas?, me pregunta.
-       Yo ya no fuerzo más de 3:45/km tal como está el tema, le respondo.
-       Perfecto, es que necesito ir con alguien…
-       Sin problema, pégate si quieres…

Es decir eso… y el tío sale como auténtico cohete… no logro entender nada, la verdad… pero sigo a mi carrera.
Tras saludar en la misma puerta del Parador a mi amigo José Antonio Abril, apenas 500 metros después, doy alcance al chico que quería ir conmigo…, que literalmente, ha reventado… Sigo sin entender nada…
Giramos y volvemos de vuelta, manteniendo alrededor de 3:45 para enfocar ya en el km. 18 la segunda subida…
Ya sé lo que me queda hasta meta y hay que dosificar el esfuerzo.
Soy un corredor que no subo mal a pesar de mi altura, lo que me sirve para dar caza en el puente a un tercer corredor en esta vuelta y colocarme ya el 16º.
A partir de ahí, el recorrido por la zona del pueblo donde lo único reseñable es mantener ritmos y e ir recortando a un corredor del Club Atletismo Torrelavega, pero me faltó terreno para alcanzarlo…

Recibo antes de llegar a meta los ánimos de Alberto Blanco y César Mayo, que me felicitan por mi carrera (aunque en ese momento, yo no estaba conforme del todo) y me confirman la molestia del aire cuando se lo comento en ese momento mientras recorro los metros finales.

Finalmente, cruzo la meta en un tiempo de 1H18’39”, que me da la 16ª posición de la carrera y 6º Vet A, lo cual, para ser Campeonato de Castilla y León y además tener 4 ó 5 atletas africanos que vinieron a por el “bocado” económico, no está mal.
 
Poniendo fin a la carrera, llegando a meta.
 
Nada más cruzar la meta, no estoy satisfecho del todo, puesto que me he ido entre 30-50” del objetivo previsto y además, ha habido que apretarse algo más de lo deseado en la segunda vuelta… no me queda buen sabor de boca…
Pero… las carreras hay que analizarlas en su contexto y rápidamente, los datos empiezan a hablar a las claras…
Mis compañeros Roberto y Miguel Ángel (corredores de 1:13 y 1:14 en Tordesillas), se han movido dos minutos por encima de su marca en esta prueba… los keniatas que venían a tirar el record del circuito (1H04’), los cuales tenían 1H01’, se fueron a 1H06’… y el resto atletas conocidos por el Míster… todos por encima de sus marcas.
Como comentábamos después… “queríamos correr y parecía que no podíamos”.

Los comentarios de todos los miembros del equipo y de todos los corredores eran los mismos… y posteriormente, el Míster nos felicitaba a todos tras analizar los datos de la carrera, porque algo había hoy para que no se dieran los mejores tiempos…

Procuremos quedarnos por tanto con lo positivo… Como decía el Míster, teniendo en cuenta como penaliza la orografía de Tordesillas y el tema del aire y demás, seguramente en una media rápida, hoy habríamos hablado quizás de 1H16’ largo, lo cual, a cuatro semanas del objetivo, nos deja por lo menos, dentro de la pelea por dicho objetivo dentro de un mes…
Además, siguiendo pensando en positivo, lo cierto es que en carrera no me adelantó nadie, y además, en la segunda vuelta, adelanté tres corredores… y ya sabemos que ahí adelante… no hay “cojos”.
Y sobre todo, tras Berlín y ahora Tordesillas, vamos corroborando que poco a poco vamos recuperando el nivel en el que estaba, y que por lo tanto, tras la lesión a inicios de verano, las cosas van volviendo a su cauce… Esperemos estar pronto en el nivel tope!!

Momento por lo tanto de valorar como decía lo positivo de esta competición preparada como entreno de “buena calidad” y seguir con esta nueva dinámica de entrenos en busca de una buena Media Maratón el 26 de Noviembre.

Respecto a los nuevos entrenos… algún día haré una entrada con más detalle y sin centrarme en excesivos detalles técnicos que puedan llegar a aburriros, pero los cambios, aunque seguro llegarán más… se han centrado básicamente en cuatro puntos.

-       Prácticamente eliminación completa de series cortas. Ya hemos comprobado en anteriores ciclos que me generan bastante carga muscular y no me proporcionan una mejoría muy grande… En todo caso… las seguimos trabajando en parte “envueltas” en Fartleks por el Míster, ahí parece que sin parar las tolero mejor y además el Fartlek siempre fue uno de mis entrenos favoritos.
-       Respecto a los Fartlek, nuevas modalidades del mismo, en los cuales, los ritmos de recuperación en algunos casos están siendo a un ritmo de más exigencia que en anteriores periodos, pero parece que los tolero bien (ej. Corres un 300 a ritmo de 3:10 y recuperas con miles entre 3:55-4:00).
-       Pensando en el Maratón a futuro, mayor protagonismo de las series largas (de 1.000 en adelante), que son las que deben darme la fuerza necesaria pensando en la distancia de 42,2K.
-       Como ya comenté en otra entrada, retorno (como ya hicimos en la preparación de Berlín) a las tiradas en progresión por el motivo que comenté en su día, y es el tema de que me hacen ganar confianza, puesto que los kms. rápidos los hago al final de la sesión, cuando el cuerpo está más cansado, simulando a la carrera y al mismo tiempo, economizando la quema de hidratos y potenciando la quema de grasas en la parte inicial de la tirada, reservando la “gasolina buena” para el final… tal cual como debe hacerse en carrera. Creemos cada vez más firmemente en este tipo de tiradas.

Pero como digo siempre, yo os dejo mis experiencias, mis carreras, mis entrenos, me gusta compartirlo, pero… esto… es lo que parece que me va bien a mí… cada uno, somos un mundo y podemos responder a unos y otros estímulos mejor o peor que otro.

A estas alturas de la entrada, a lo mejor alguno os habéis preguntado que donde voy a intentar a hacer esa buena Media Maratón que busco…
Pues bien amigos, tras deshojar la margarita… finalmente y gracias a mis compañeros de trabajo Carlos Pelayo y Gonzalo Salafranca, parece que tendremos plaza en la Media Maratón de Córdoba, donde justo, tras conocer la noticia, he sabido que voy a poder compartir objetivo con un pedazo de corredor y triatleta popular, Jorge Núñez Entrena, hermano de mi buen amigo granadino David.
 
 
Saldremos juntos a por el objetivo, que en mi caso, no es otro que acercarme ese 1H15’45” que tengo como Mejor Marca Personal en Media Maratón, conseguida el pasado mes de Enero en Getafe y que ya veremos si llegamos a punto para ello… y si no… pues a hacerlo lo mejor posible…
 
Getafe, Enero de 2017... a ver si nos movemos cerca... veremos...
 
Después… bajaremos bastante y recuperaremos una semanita para, en la primera semana de Diciembre, comenzar con la preparación de la Maratón de Sevilla.

Ya sabéis que el año que viene en Maratón me juego dos balas (Sevilla y Chicago), y quiero que ambas sean “buenas balas”, lo intentaremos…. Y para ello… seremos muy disciplinados con las preparaciones…

 Pero antes, tenemos que pasar por Córdoba… os cuento a finales de Noviembre – primeros de Diciembre como ha ido el tema…

Un abrazo !!!

jueves, 12 de octubre de 2017

MARATÓN DE BERLÍN'17 - Loydi is back !!

Que tal amigos !!!

Aquí está mi entrada del Maratón de Berlín… alguno me habéis dado un toque por privado reclamándola , pero ya sabéis que desde hace unos meses el tema laboral está absorbiendo más tiempo, y el espacio libre para estas cosas, cada vez es un bien más preciado. Y al entreno no se lo voy a quitar, eso es sagrado!! ;-)).

Pues si amigos, si recordáis de mi última entrada previa a Berlín, esta preparación ha sido un poco “atípica”, pues partía de un parón en seco de algo más de un mes por lesión, del cual, como decía en aquella ocasión, gracias a los cuidados de Ester en casa, las pautas de la traumatóloga y los cuidados de mi fisio, nos plantamos en disposición de afrontar 10 semanas específicas para Berlín.
Ya conocéis de mi anterior entrada también como afronté esas 10 semanas, no os voy a aburrir más con ello, está escrito en dicha entrada.

Precisamente por todo ello, correr este Maratón era un “regalo” al venir de los errores deportivos que veníamos y que me llevaron a la lesión, y más regalo aún si el mismo, es uno de los 6 World Marathon Majors, y más aún, si el mismo tiene lugar en la que sin duda, es mi ciudad europea preferida, Berlín.


Por ello, al ser un “regalo” y al plantarme en principio sin objetivo alguno por todo lo sucedido, decidí durante la preparación que este era el Maratón para probar a introducir varias cosas nuevas que quiero compartir con vosotros.
Ya sabéis que este es un blog en el que más allá de compartir mis experiencias deportivas, si puedo ayudar en algo con todo lo “accesorio”… pues bienvenido sea. A destacar:

-       He modificado la alimentación en la semana previa a la maratón.
Normalmente practicaba una dieta disociada en la que hasta prácticamente el jueves por la noche no tocaba los hidratos de carbono, para, a partir de esa fecha, cargar fuerte de hidratos de carbono para la carrera.
En esta ocasión, de la lectura de varias teorías, decidí aplicar un nuevo método.
Lunes y Martes, dieta rica en frutas y verduras, sin apenas proteína, pero si con algo pan en el desayuno y la comida, del cual prescindía en el anterior método.
Miércoles y jueves, dieta rica en proteínas, sin prescindir del pan del desayuno y la comida.
Viernes y sábado. Entra el placer de los hidratos de carbono, volviendo, en mi caso, a priorizar por el arroz, en el cual, sigo certificando que, personalmente, es lo que mejor me va.
El resultado… No he estado tan fundido por falta de “punch” durante la semana previa al maratón hasta que entraba la carga de hidratos de carbono. En carrera, luego todo fue bien también.

-       He prescindido de las medias de compresión para el Maratón.
Ya en las dos últimas maratones noté que más que beneficio, lo que me dieron fue calor, por lo que en esta preparación, prescindí durante todas las tiradas largas de ellas, y así me planté en la línea de salida… No las he echado nada de menos.
Sí después de la carrera, donde creo que ahí es donde si entra en juego un cierto efecto recuperador.

-       He modificado los geles así como la ingesta de los mismos.
He cambiado durante la preparación a una nueva marca (Infisport) donde estos geles, ya vienen bastante diluidos, facilitando su ingesta en carrera, y retomando la frecuencia y modalidad de toma que realizaba en mis primeros maratones. He tomado gel en los kms. 9, 18, 27 y 36. El primero y el tercero sin cafeína. El segundo y el cuarto incorporaban cafeína.

-       Decidí probar en carrera a beber cada 2,5 kms, y no cada 5 como en anteriores ocasiones.
La experiencia ha resultado positivísima. En ningún momento de la carrera he sentido sed o sensación de deshidratación o de necesidad de que llegará el siguiente avituallamiento.

-       Al correr en el extranjero, decidí probar a correr con la equipación de la selección española.
No por nada en especial, no soy yo de los que crea que uno es más patriota porque enseñe unos u otros colores, (para mí el patriotismo está en no robar lo que es de todos y contribuir al bien de tu país pagando impuestos, por ejemplo). El verdadero motivo, sin renunciar obviamente a mis orígenes (tampoco soy de los que oculta de donde es uno, para nada), es el sentir como cada km. tus paisanos te animan, no pasa más de un km. sin que ello suceda, y eso, en 42 kms., es muy de agradecer.
Normalmente tus allegados y amigos pueden animarte a lo sumo en 3-4 puntos… de este modo, todo es distinto.

-       Y por último, tratar de relajarse todo lo posible los dos días previos a la maratón, ya en el destino de la carrera.
Obviamente no te vas a pillar un “pedo”, pero si tienes que beberte un par de cervezas el viernes y otro par de ellas el sábado, te las bebes. No te pasas y vienen bien para relajar e incluso dormir mejor.
Como bien dice mi buen amigo Alberto Canal, que cariñosamente me llana “Keniata”… “si el ‘keniata’ se toma un par de cervezas, eso es que está relajado y la va armar”.
Pues sí, me tome las cervezas, dos el viernes y dos el sábado.




Con estas premisas y las de entreno comentadas en mi anterior entrada, llegamos propiamente al momento de la carrera.
El día anterior, en la cena, mis amigos me preguntan que a que voy a salir el domingo. Todos me dicen que si voy a intentar bajar el 2H45.
Mi respuesta es que “ni puta idea”. En condiciones normales, se que ninguno me habría creído.
He bajado 8 veces de 2H45’ en Maratón y tengo como mejor marca ese 2:38 que sabe Dios si algún día seré capaz de tumbar…, pero esta vez noto que sí que me creen. Son maratonianos, saben de donde he partido… y volver a hacerlo suena a “palabras mayores” en este momento…
Tras un rato hablando de los objetivos de cada uno, les comento que quizás, para mí, lo realista sea intentar hacer el Maratón a 4’/km, que te daría en meta alrededor de 2H49’.

Así nos acostamos, con todo preparado… 


Por delante... la noche previa al maratón, esa que duermes entre poco y muy poco… Ahí sí que empiezo a notar el Modo Maratón, ahora sí.

A las 5:15 estoy despierto, dando vueltas por la cama sin dormir ya hasta las 6:15 que me levanto.

Desayuno habitual (plátano, nueces, pan tostado con membrillo, yogur y un trozo de chocolate negro).
Metro y la Puerta de Brandenburgo. Allí, esperando a los “rezagados” de la expedición, tengo un momento de cierta soledad.


Ya sabemos que antes de un Maratón, por el cuerpo recorre una sensación de “respeto” por el reto al que te enfrentas y del que no siempre somos conscientes ni valoramos. Esa sensación me recorre a mí en ese momento, acompañado de otros dos momentos clave.

-       Un primer momento donde recibo los mensajes en el móvil de José Atlético (siempre tan pendiente de mí la misma mañana de cualquier maratón) y sobre todo, los de David Pérez (clave desde el punto de vista mental en todo mi proceso de recuperación… Nunca te lo agradeceré lo suficiente…)
-       Un segundo momento, de apenas unos segundos, en el que tras levantar la vista del móvil, miro a la Puerta de Brandenburgo, en concreto a la Diosa de la Victoria y pienso, recordando al año 2015… “Me debes una”… Los objetivos eran distintos… pero los puntos de partida y el pasado deportivo reciente en cada caso… también.

Llegan los rezagados, foto de equipo, y Jaime y yo nos vamos escopetados que nuestros cajones son los más alejados de la zona donde estamos.

Rafita, Antonio, Canal, un servidor, Jorge, Jaime y Dabe

Tras desearnos suerte mutua, calentar y algún que otro paseo al baño a liberar la últimas cargas… nos metemos en nuestros cajones.
Al igual que en 2015, vuelvo a estar en el Cajón Élite, pero este año no me pongo justo detrás de los africanos… dejo 3-4 filas por el medio para evitar errores del pasado.

En ese momento hasta el pistoletazo, miro al cielo… y es el momento que me cambia la carrera… Decido luchar por un objetivo, aunque iba sin él, pero el cielo me da una pista…
Apenas 10-12º, nada de aire y algo de lluvia… “Vamos a intentarlo Álvaro, es arriesgado, vienes corto de forma, pero son las condiciones que te gustan para correr”.
A ello se une, que al día siguiente al Maratón de Berlín, es el sorteo para Tokio, donde en esta ocasión no he podido entrar por marca por mi mal hacer en el último año en Maratón (2:50 y 2:54 en NY y Londres), y si bajo de 2:45, tendré de nuevo llave para aplicar por marca a Tokio’19.
Pues voy a intentarlo!! A por nada venía, y si no sale, nada me llevo!!

Con esas salgo y la verdad que desde el principio voy marcando ritmos constantes. Es cierto que hay un momento alrededor del km.7-8 en el que me noto bastante sudor (algo que me hace recordar a Londres y no me gustó nada), pero rápidamente mi cabeza logró borrarlo y seguir adelante.
Recibo los primeros ánimos en este punto de varias de las chicas de la expedición (Aida, Gemma, Carol, Patri…).
Los diferentes ritmos que llevamos cada uno hace que se tengan que dividir cada una para seguir a los suyos y pegarse buenas carreras ellas también por los metros… es de agradecer la verdad… muy de agradecer.

En el km.10 aproximadamente Ester está esperando para darme los primeros ánimos. Me anima y no parece muy convencida de mi carrera, pero la digo que tranquila, que todo va en orden.
Está embutida en una cazadora con capucha porque llueve un montón… “lo que aguantan”!!, la verdad que en esas condiciones…, no tiene precio.
Es cierto que está lloviendo demasiado, de hecho pienso… “joder, me gusta correr con cierta lluvia, pero esto es demasiado”… estoy empapado, y con las zapatillas bastante aguadas… me da miedo que siga así porque puede pesar demasiado la ropa y las zapas y eso al final se puede notar.

La foto no engaña, los charcos eran importantes en ese momento.

Se mantendrá lloviendo intensamente hasta el km.15, en el que el tema “amaina” y ya se mantendrá hasta final de carrera con las condiciones que comentaba en la salida y que tanto me gustan.
Sigo clavando parciales en el km.15… y en el km.20, para pasar la Media Maratón en 1H21’36”; Media Maratón donde vuelvo a recibir los ánimos de unas chicas primero…, y luego de Ester y María (la hermana de Jaime), después. Me dejan esta bonita foto.

Todo en orden !!!

Las sensaciones están siendo buenas, estoy clavando parciales, no parece aparecer mínima expresión de agotamiento y todo ello me hace ganar en confianza. Nada que ver con las últimas apariciones en la distancia.
Las sensaciones se corroboran cuando vuelvo a clavar ritmos en el km. 25, donde recuerdo que empecé a tener malas sensaciones en 2015. Las batucadas me “ponen”, y una en ese tramo, retumbando debajo de un túnel me sienta mejor que un avituallamiento!!.
Pienso… “esto pinta de otra manera este año”… me crezco, y sigo firme y con buenas sensaciones para volver a clavar parcial en el km. 30.

Ahora empieza lo “duro”. Tengo claro que en estos 12 últimos kms es donde se “parte el bacalao” en la distancia, y donde el agotamiento tiende a multiplicarse exponencialmente, pero creo que estoy haciendo las cosas bien, y si mido bien, el Sub 2H45 está asegurado.
Pienso firmemente en ese momento, que lo único que puede arruinar la carrera, es el haber llegado corto de forma y que lo acuse, porque la gestión de la misma había sido bastante buena en mi opinión.
Solo me preocupa que la degradación habitual y exponencial del cuerpo en estos kms., sea en esta ocasión superior a otras maratones por ese motivo de llegar algo corto de forma.

Ese haber llegado algo corto de forma, al seguir avanzado, no se nota en mis sensaciones de rendimiento, pero si empiezo a notarlo en los isquios, que ya del 30 al 35 empiezan a mandar alguna ligera señal. Voy con margen y decido levantar un pelín el pie, que hará que el parcial salga 4-5 segundos por km. más lento, pero está controlado.
Si no molesta más… el ritmo lo mantengo sin problemas y el objetivo que me puse en la línea de salida está asegurado.

Paso el 35 y sigo manteniendo buenas sensaciones, más aún cuando en el km.37 pasas la zona de Ópera que en giro de derechas te encamina a Postdamer Platz.
Me vengo arriba, recuerdo que en 2015 iba literalmente muerto por ahí y hoy hay gasolina en el depósito para mantener ritmos; recuerdo también que el terreno ahora es ligeramente favorable, y a ello, se une un aficionado español que me suelta “Vamos Loydi, que te sigo, leo tu blog!!!”… Flipo!!!. Me había pasado en Madrid, pero no en Alemania…

Si en el 37, llevas esta postura, el tema no va mal !!

Voy bien, me olvido un pelín de esa prudencia por los isquios y… me he venido arriba, pero… ahí estaban, recordando que no estaban para muchos más los isquios y poco antes del 38 hacen un serio amago de “subirse” los dos… Me acuerdo de AupaNacho, al que en Berlín precisamente le sucedió lo mismo años atrás y tuvo que poner precaución hasta meta también…
No me queda otra, tengo que parar en el medio de la calzada y estirar ambos isquios; pierdo unos 20-25 segundos en estirar ambos, pero la verdad que fue “mano de santo”… a partir de ahí todo vuelve a una cierta normalidad.
Sigo con cierta precaución hasta el km. 40, y obviamente ese parcial se me va un poco por este motivo (hago ese 5.000 unos 45-50” más lento).
Paso el 40, observo que tengo margen para bajar ese 2:45, pero también que el estiramiento, como he visto del 38-40, ha respondido bien, y decido tensar un poquito del 40 a meta…

A diferencia de 2015, sigo enterándome de todo, paso la plaza de las “catedrales gemelas”, adelanto gente… voy cómodo, creciendo de nuevo tras el aviso de los isquios, consciente de que me quedan dos rectas, dos giros… y… efectivamente, último giro de izquierdas… y esta vez… ya me lo sé… entro en la Avenida de los Tilos y… ahí está… La Puerta de Brandenburgo al fondo. Dios, qué momento!!.

Sólo quienes hemos corrido este Maratón sabemos lo que es ese momento…

Entro en la Avenida muy contento esta vez, sé que hoy si voy a hacer algo que cuando hace 10 semanas acababa los entrenos cojo me parecía impensable…
Avanzo rápido, firme, escucho a un lado a una parte de las chicas, y cuando ya voy a pasar casi la Puerta de Brandenburgo por debajo, a Ester y María al otro lado…, que me dejan esta otra foto.


Tengo tiempo de mirar arriba, al pasar por debajo de la Puerta, a la Diosa de la Victoria y agradecerle el “me la debías” de la línea de salida…

"Reconciliándome" con la Diosa Victoria.

Lo voy a hacer, quedan unos 400 metros desde la Puerta a Meta, pero bajo de sobra de 2H45’ y ya, como habitualmente (hay gente que riñe porque no araño esos últimos segundos), levanto el pie y me dedico a disfrutarlo… A pesar de todo, hago de nuevo esos 2,2 últimos kms a 3:53, a pesar de levantar… y entro en meta hipercontento con un 2H44’33” que ni en el mejor de los sueños tras todo lo sucedido.

Llegando a meta.

Lo primero que pienso es en que he vuelto en el asfalto a abrirme las puertas de todo renovando el Sub 2H45’ (principalmente Tokio, la Major que junto con Berlín, más marca exige).
Y luego me acuerdo de lo contentos que seguro están todos mis allegados que me habrán estado siguiendo (familia, entrenador, amigos…), de hecho, uno de mis primeros pensamientos en línea de meta coincidió con un comentario de mi gran amigo AupaNacho…
Y es que “si no hubiera ido a Vitoria… hoy quizás había vuelto a bajar de 2:40”.

Pero… fui erróneamente a Vitoria… “bajé a los infiernos” con la lesión…, piqué muchas “piedra” y me puse en poco tiempo de nuevo en un buen lugar. Súper feliz por lo tanto.

Ya recogiendo mis pertenencias en el ropero, en poco más de 5 minutos aparece mi buen amigo Jaime. Como bien dice en su blog, llevamos más de 3 años entrenando juntos, corriendo juntos, compitiendo en muchas carreras… y no hace falta que nos digamos nada… Yo estoy muy contento y él me lo nota y me felicita por lo que he hecho en 10 semanas… y yo veo que él está muy contento también, se le nota y mucho.
Jaime es un excelente atleta que ha tenido que hacer un pequeño paréntesis en su progresión (que asustaba) para adaptarse a su nueva situación (diabetes Tipo 1). A pesar de entrenar duro y bien, ha tenido sinsabores, pero en poco más de un año desde aquello, se marcó un 2H49’ en Berlín que personalmente, y siguiendo con la paciencia que ha tenido, me hacen pensar que es capaz de volver a atacar su marca actual el día menos pensado y retomar esa progresión meteórica que tanto prometía y… voy a hablar en presente…,promete!!.
Nos damos un fuerte abrazo!!.

En lo que a mí se refiere, pues ya sabéis todo lo que ha rodeado a este maratón en concreto, pero para mí, ha sido el Maratón de de mi reencuentro.
Si el hatchstag de toda la preparación fue #buscandoaloydi, de Berlín creo que puedo empezar a decir que quizás… #loydiisback, aunque habrá que seguir corroborándolo.

Y es que a pesar de mantener e incluso mejorar mi nivel en 10K y en Media Maratón; mis últimas citas con el Maratón habían sido “duras”, había pasado de bajar con relativa solvencia de 2H45 a las malas sensaciones, tiempos lejanos y sensación de no poder con la distancia.
En Berlín todo ha sido distinto, he manejado la carrera, he dominado la distancia, he clavado parciales, me he sentido maratoniano de nuevo, he sabido gestionar con cabeza los problemillas musculares derivados de llegar corto y… me he vuelto a acercar a los tiempos en los que creo debo estar.

Los parciales no engañan.

Después de la carrera, como debe ser, tocó disfrutar de comida, bebida y la compañía de los demás, que cuando uno sale a estas cosas, no va a ser sólo para correr.

Como estaba el codillo !!!!!!



Y en lo que a Berlín se refiere amigos, esto ha sido todo…

Ahora, con mente renovada y sin prisa pero sin pausa, toca afrontar nuevos retos.
Las dos citas maratonianas de 2018 están cerradas;

-       La primera será Sevilla, en Febrero, donde vuelvo tras mi ausencia de 2017 por correr Londres. Si todo va bien de aquí a allí, será mi 25ª Maratón, una cifra redonda en el sitio en el que debuté en la distancia y en el que a día de hoy, sigo teniendo mi mejor marca.
-       La segunda, será Chicago, en Octubre, donde si todo va bien también, espero traerme mi cuarta Major, en mi objetivo de completar las 6 grandes a nivel mundial.

Ambas maratones son rápidas, planas, para correr fuerte, por lo que trataré de prepararlas a conciencia y dando lo mejor que mi cuerpo dé. Sin prisa, sin presiones porque ya he visto que no me sienta bien, pero pensando en que si es el día, atacaré en ambos casos lo que haya que atacar.

Pensando en esas maratones, el Míster y yo hemos descubierto cosas, como las tiradas largas progresivas o meter más series largas en vez de cortas, que vemos que me aportan más que otros entrenamientos que estábamos haciendo… yalguna cosilla más que os iré contando en próximas entradas.

Pero hasta que empiece a preparar Sevilla de forma específica, en Diciembre, hay otras cosas que correr… y es momento de centrarse en estos dos meses en otras distancias, como la Media Maratón o el 10K… empezando por la Media Maratón de Tordesillas, el día 29 Octubre, donde más allá de tiempos (aunque trataremos de competir a un nivel aceptable, ya me conocéis, si bien, no sé como llegaré de recuperado de Berlín), me apetece ver y saludar a muchos amigos y buena gente que hace tiempo que no veo…
No en vano, mi anterior y desaparecido club era de allí y el actual también lo es… por no hablar del Míster que también presume de ser de allí…

Os cuento en tres semanas.

Un abrazo !!!