jueves, 22 de junio de 2017

MARATÓN DE VITORIA Y 10K LIBERTY (MAYO 2017) - EL "COBRADOR DEL FRAC" NO PERDONA...

De nuevo por aquí amigos:

En esta ocasión con una “sorpresa/locura” que me dio por hacer y que sin duda fue el punto de inicio de un pequeño “calvario” deportivo.

Como ya todos conocéis de mi anterior entrada, el “batacazo” de Londres en mi distancia preferida y en otros tiempos muy controlada, me había hecho perder bastante confianza desde el punto de vista mental… por lo que como cada uno somos como somos y afrontamos las cosas a nuestro modo, pues aprovechando los patines de Ester en Vitoria (que luego os cuento), pues también “caímos” en el evento que con todo ello organiza Martín Fiz y Vitoria.

Previamente, aprovechando unos días pendientes de vacaciones aún de 2016, hacemos una parada de un par de día en Santander, donde además de descansar, también nos traemos el correspondiente “track” y el primer rodaje de Ester tras tres semanas de lesión…



Y por supuesto, también nos trajimos las correspondiente catas gastronómicas y algún que otro caprichillo que se le dio al cuerpo, sobre todo en el Restaurante "El Cazurro", en la Playa de Arnía, espectacular sitio, por vistas y por "tenedor".





Y una copita luego en "Buenas Noches Santander"

Tras este paso por Cantabria (lo que disfruta uno en el Norte…), nos encaminamos el sábado a Vitoria, con un plan desde luego muy distinto al previsto inicialmente.

Ester haría el Maratón por patines y para mí, la idea inicial después de Londres, era hacer el 10K en Vitoria y poner fin a la temporada, descansando y pensando posteriormente en preparar con tranquilidad Berlín.
Pues bien, como ya he anticipado al principio de la entrada, y desoyendo a todas las personas que me aprecian, consecuencia del batacazo londinense, decido irrazonablemente cambiar la inscripción y hacer el maratón.

Es cierto que el año pasado corrí dos maratones en tres semanas, Madrid y el propio Vitoria, pero estábamos a otras alturas del macrociclo, y salieron dos muy buenos maratones… pero este año la situación era muy distinta, me plantaba en Vitoria tras algo más de 10 meses en los que había corrido más de 3.500 kms y con el cuerpo pidiendo el descanso que le correspondía.

Lo cierto es que las tres semanas entre Londres y Vitoria los pulsos estaban altos, la recuperación entre entrenamiento no era la adecuada, y todo mi entorno me decía que no lo veía, pero… uno a veces inexplicablemente llama a “las puertas del infierno”, como decía un amigo gran corredor de montaña del que hace tiempo que no sé… (un abrazo desde aquí).

A pesar de todo, allí me planto en Vitoria, como decía, sin ningún objetivo más que demostrarme (a estas alturas…) que puedo con la distancia y bajo la premisa (que si cumplí), de quitar el tiempo del Garmin y correr donde fuera cómodo por sensaciones y hasta meta, a ciegas con el crono.

Recogiendo el dorsal
Desde el punto de vista deportivo, poco tengo que contar de esta carrera, en la que a posteriori, y tras todo lo sucedido que iré contando en esta entrada, desde luego no estoy para nada orgulloso.

El circuito lo conocía del año anterior, y todo lo demás era correr por sensaciones… Es cierto que en ningún momento sufrí más de lo debido, es cierto que el día era un poco raro para correr porque hacía viento pero al mismo tiempo bastante calor, y es cierto que aproveche este maratón para tratar de disfrutar y hacer lo que no suelo hacer las veces que voy “a cuchillo”, que es parar y dar un beso a Ester las dos veces que me vio en el recorrido, por a pesar de todo, acompañarme y estar allí en algo que en esta ocasión, ella tampoco veía.

En busca del primer beso

Y del segundo...
Crucé la Media Maratón en 1H25’ y la segunda Media, fruto del calor de la última hora y del aire en contra del 35 al 40, levanté un poco el pie porque como he dicho, no quería sufrir ni un gramo más de lo debido, en 1H28, para un total de 2H53’12”.

Obviamente, no son mis tiempos, y no era el objetivo, para nada, y uno ahora, con perspectiva, rápidamente se da cuenta de que no debía haber corrido este maratón.

Las sensaciones al llegar a meta fueron muy distintas… me sentí como… “otra más… ni fú ni fá”, porque no es lo que me gusta hacer en un maratón… no se “entrenar con un dorsal”… si me pongo un dorsal, es para competir… y corrí un maratón sin más, para buscando una cosa… y empezando a encontrar otra muy distinta.
Sensaciones muy distintas a las del año anterior, donde sin demasiados apuros y controlando de inicio a fin la carrera, hice un 2H43, y como digo, dejando gasolina en el depósito.

El pulso, en cuanto lo vi tras la carrera, era alto para haber corrido a esos ritmos, y aunque cómodo aparentemente… era el mismo pulso que el del año pasado pero haciendo 10’ más… (significativo… algo nos estaba diciendo el cuerpo…).

Tuve mucho tiempo “a tiro” a un corredor llamado Rubén, del que luego me he hecho amigo (un abrazo grande desde aquí), y ni siquiera tuve ganas de apretar para cogerle e ir juntos o simplemente de competir (aunque ahora ya sabemos quién somos y nos conocemos personalmente).
Una vez sabido que se quedó a escasos segundos de su MMP, me da rabia no haberlo sabido antes y haber apretado, para entre los dos, haber conseguido su MMP. Lo tiene en las piernas, lo conseguirá no tardando. Seguro!!!

Nada más acabar la carrera, hago algo que nunca hago… que es pasar por el servicio de fisioterapia que suelen ofrecer casi todas las carreras, pues sin duda, he acabado con las lumbares bastante cargadas, cuando me quedo frio, noto bastante molestia por la zona, cuestión que corrobora el propio fisio que me atiende… “tienes la zona lumbar un pelín tocada…” Una señal más de que en este caso concreto, me sobraba este maratón…

A uno no le importan los cajones, gusta llevar una copa a casa de vez en cuando, claro que sí, pero no corre por ello, pero cuando vi las clasificaciones del 10K, rápidamente vi que habiendo estado a mi nivel en esa distancia, que era posible en un 10K que hubiera finalizado la temporada, habría quedado seguramente el segundo y hubiera compartido podio con un tal Martín Fiz…  En fin, a veces el propio destino parece que te sigue dando señales de que te estás equivocando…

Pero más allá de mi maratón, no todo fue malo, o mejor dicho, si en lo que a mi refiere, pero no si hablamos del viaje a Vitoria en global.
Apenas un par de horas después de finalizar mi “cabezonada”, comenzaba el maratón de patines, que era el motivo principal por el cual habíamos ido a Vitoria…
La verdad que en este sentido, Ester no había tenido mucha suerte, pues a tres semanas del maratón, se hacia un esguince en el ligamento lateral interno de su rodilla.
A Ester la prohibieron patinar durante dos semanas, pudiendo hacer en este periodo solo natación y algo de bici en rodillo, nunca en ruta. Sólo pudo patinar para probarse, en esas tres semanas, en Santander, en la foto que anteriormente os he mostrado.

Pero bueno, ya sabéis como somos los maratonianos, sea en la modalidad que sea…. Lo que el sábado al llegar a Vitoria era un “voy a tirar de mis compañeros 14-15 kms”, por la tarde-noche se fue convirtiendo en un “voy a intentar tirar de ellos un par de vueltas a ver si aguanto… (27-28 kms)… y obviamente, cuando antes de salir la decía que cuidadito y que disfrutara… su respuesta se convirtió en un… “voy a intentarlo”….
Vamos… nada que no me sorprendiera… yo personalmente, tenía la evolución más que clara…
Pues nada… cuidadito con la rodilla… y SUERTE!!

Pues bien, en un caso de tapering digno de estudiar (3 semanas prácticamente parada), los pasos por los parciales no dejaban de sorprendernos… ¿será capaz de aguantar hasta el final…?, 

Y no parecía sufrir mucho...
Pues si amigos sí, aguanto hasta el final y no sólo eso, sino que se marcó una MMP, bajando su marca en 6 minutos, pasando del 2H07’ del año pasado, al 2H01’ de este año…

Y despues de los 42K, parece que tampoco!!

Como decía, a ver quién es el valiente que se atreve a probar un tapering así… toca estudiarlo, jejeje.




Aunque como he dicho, no estoy muy orgulloso en lo que a mí se refiere, como he comentado y voy a comentar, si estaba muy orgulloso de la gesta de Ester, y nos dio por repetir foto en el mismo sitio del año pasado con la medalla. El año pasado ambos triunfadores, este año sólo ella y yo cometiendo un gran  error…

El año de las cosas bien hechas - 2016

Y el de las cosas a no apuntar (por mi parte) - 2017
 Además de la carrera de Ester, por supuesto Vitoria es una ciudad que merece la pena y siempre te deja la oportunidad de disfrutar de sus pintxos y su gastronomía, como la gran mayoría del Norte del país.




Volviendo ahora a lo que es “mi running”, tras salir de Vitoria como salí, no sólo no paré, que era lo hubiera correspondido después del 10K que debería haber hecho tres semanas después de un maratón, sino que, además de no hacer ese 10K y hacer el maratón, decidí estirar el chicle hasta otro 10K en Madrid dos semanas después… (porque ya voy a parar luego…).

Mi cuerpo mostraba además de molestias, claros síntomas de sobre entrenamiento (lumbares tocadas, pulso elevadísimo en los entrenos, recuperación deficiente de los entrenos e incluso algo de fatiga en algún entrenamiento)... pero, inexplicablemente, como comentaba anteriormente, mi cabeza, aún no sé por qué, se seguía empeñando en no escuchar a mi cuerpo y estirar otro poco el chicle hasta la carrera Liberty el 28 de Mayo (porque ya voy a parar luego…).

Era consciente de que no me aportaba nada, que no iba a hacer marca en 10K ni de lejos, que por mucho que me emperrara tampoco iba a darse la supercompensación para un 10k en esta situación, pero decidí tirar…
Cada entreno, lo disfrutaba dentro de lo que era el entreno, pero había ritmos que costaban una barbaridad, y luego, problemas en las lumbares, cada día más, recuperación defectuosa, etc… lo comentado.

Los dos últimos entrenamientos antes de la Liberty, realizado el jueves 25 y el sábado 27 de Mayo, ya el cuerpo me avisaba a gritos con las lumbares… incluso el sábado, después de entrenar, andaba pelín cojillo durante todo el día… (“no pasa nada Álvaro… ya después de la Liberty, vas a parar”…).

El día de la Liberty cometo ya el último de esta interminable cadena de errores. Preparándome para calentar con mi buen amigo Dabe, me doy crema en la zona como nunca, como si se fuera a acabar, y le digo que espero que se caliente bien porque ahora mismo “me molesta hasta al andar” (pero como voy a parar…).

En el calentamiento nos unimos a mis amigos Charly, Patxi y Potro; y Potro (perro viejo y muy sabio) me levanta la voz de alarma…
-       ¿Qué te pasa Álvaro? Calientas medio raro.
-       Tengo la espalda pelín tocada, a ver si se calienta… (pero como voy a parar…)
-       Te está avisando el cuerpo ya hace unas semanas… Para de una vez!!
-       Si Potro, este 10K y paro.
-       ¿Te acuerdas del “cobrador del frac” del que te hablaba cuando empezaste a correr?...

Hay un momento en el calentamiento en el que llego a pensar “no salgo”, y así se lo digo a mis amigos… pero a base de estiramientos y un par de progresiones la zona se calienta… “Voy a correrla, a lo que salga” (porque como voy a parar luego…). Cagada tras cagada…!!!!

La carrera en sí, para como estaba no puedo ni quejarme. A los 500 metros una vez calienta bien la zona afectada, empiezo a coger ritmo de cierta alegría y coincido con nuestra corredora “forera” americana, Cidney. Intercambiamos unas palabras.

-       Cidney!! Qué tal? A cuanto vas?
-       Quería hacer 37’.
-       Agárrate a mi (puff, me parece un mundo hacer 37 en mi estado, pero vamos a intentarlo).
-       Tú, qué tal?
-       Estoy fundido Cidney, el cuerpo me lleva pidiendo parar unas semanas… después de esto paro.

A partir de ahí, la carrera no tiene mucha más historia. Los dos primeros kms desde Goya a Cibeles son favorables y vas con el freno un poco echado, porque luego tienes que subir desde Cibeles hasta el Bernabéu. Durante todo ese tramo Cidney va a rueda, pero hay un momento en que poco antes de llegar al Bernabéu, ella no va para el ritmo marcado.

No es necesario hablar, ya nos conocemos en este mundo, es mejor ir cada uno a lo suyo, porque por mi parte la estaría marcando un ritmo inadecuado para el día que ella tiene hoy corriendo, y por su parte, sólo puede implicar sufrimiento (finalmente bajará de 39’ ella, que en categoría femenina es un tiempazo).
Después del Bernabéu viene la dura subida a Concha Espina, que salvas como puedes, y a partir de ahí, a tirarse a cañón Príncipe de Vergara hacia abajo.
Ya voy viendo que la previsión es hacer alrededor de 37… y así se cumple más o menos cuando acabo Príncipe de Vergara y enfoco los últimos 400 metros ascendentes de la Calle Goya…


Apretando, podría haber bajado unos segundos el tiempo, pero es como ver el arco y como que mi subconsciente dijera… “Se acabó, ya vas a descansar!!!”
Finalmente un 37:00 en una carrera que sí, tiene cierta exigencia, no lo vamos a negar y además hizo calor, pero que es un tiempo que no me deja ni fú ni fa, pues normalmente me movía en otros registros en esta distancia…


Pero amigos, como venís deduciendo ya imagino desde unos párrafos atrás, el daño estaba hecho, desde hace tiempo… pero yo no me estaba dando cuenta… no estaba sabiendo escuchar a mi cuerpo… (porque como iba a parar…)

El mismo lunes 29 ya me tocaba ir al fisio, puesto que la cojera por la mañana era más que sensible… pero a diferencia de otras ocasiones, no salía del fisio del todo “cómodo”.
Bueno, tenía dos semanas por delante en las que con el descanso adecuado todo volvería a su sitio…
Como dicen que la natación es buena para la espalda, hice un par de días natación suave, pero seguía sin tener fina la zona y sin notar excesiva recuperación.

Volví al fisio el siguiente lunes, el 5 de Junio, y todo parecía ir mejor tras el descanso en seco de todo el fin de semana, pero el martes por la noche, la piscina no me sentó bien.
Quise probar que la recuperación era correcta haciendo un 1.500 nadando sin parar… Otro error más al saco… Misma postura, mucho tiempo seguido y en una zona donde no precisamente descansa a estilo crowl… y ligerito… nada de tonterías!!! (otra cagada más al saco…).

“Nene, a parar en seco hasta el lunes 12 que corras y vuelvas a los entrenamientos como tenías pensado”

El sábado, en ese día semanal que el Míster permite en periodos de descanso, aparentemente sin molestias, salí a rodar 30’ a ver si todo estaba bien y en su sitio.
Aparentemente, todo estaba bien, acabé el rodaje, estiré, pero cuando me enfrié tenía ciertas molestias… “Bueno, lo normal, esto es hasta que el cuerpo se active y se fortalezca la zona que quedó dañada antes del parón”…

Pues no, el domingo 11 estaba chunguillo, no caminaba cómodo del todo… Estiré mucho toda la zona y parecía que todo quedaba en orden para comenzar con la rutina de entrenamientos de nuevo el lunes 12 de Junio…

Pues bien, el lunes 12 de Junio, tras 10 kms suaves… cuando me enfríe, apenas me dio tiempo a estirar… era el colofón a un cúmulo de cosas mal hechas, descanso incluido, y que remataban con un estacazo del que no me podía ni mover. Como se dice coloquialmente en estos casos, “me quedé en el sitio, tieso, seco”.

Es tal el estacazo sentido (nunca noté algo así), que llegué a pensar en algo grave.
Por suerte y por supuesto, gracias a la rápida acción de Ester, que me está cuidando mucho, las pruebas, traumatólogos y demás parecen decir que no hay lesión grave (hernia o protusión), pero lo que había es una sobrecarga no curada ni descansada que acabó en una contractura fortísima en la lumbares…

El resultado está siendo mucho fisio, mucho estiramiento, medicación y cero correr durante un par de semanas. Estas son las consecuencias de aquello que empezó en el momento que decidí correr Vitoria y todo lo que vino después.

Ahora, si todo va bien y no hay recaídas, me he quedado con apenas 13 semanas para preparar el Maratón de Berlín, en donde, si bien no iba con objetivo, siempre gusta hacerlo bien.
Partiré cuando empiece de muy abajo, va a tocar picar “mucha piedra”, pero espero tener continuidad y estar recuperando bien de esta mi primera lesión en 6 años.

Nunca había estado 4 semanas parado, y por no hacer las cosas bien, por no escuchar al cuerpo, me ha tocado para más de lo deseado (y ojalá queden en cuatro…).

Ahora sí, he cumplido en estas dos semanas todo lo que me mandaron los traumatólogos y fisios y aunque tengo más miedo que vergüenza, porque tengo que recuperar la confianza corriendo de que la zona está bien, y eso no es fácil tampoco, he sido bueno para, espero, haberme curado y correr en verano con garantías…
El lunes 12 veremos si es verdad que todo está en orden… Y si no me veo… no saldré y esperaré… aunque no sé hasta qué punto, teniendo luz verde, debo también tener miedo y atrofiarme… entiendo que tampoco será bueno…

Como habéis notado, esta entrada, a diferencia de otras, es una entrada un poco distinta, puesto que mi papel en las carreras o los entrenos ha pasado un poco a un segundo plano.

He estado mucho tiempo sin aparecer, quizás porque más allá de mi carga laboral hoy en día, hasta mi propia cabeza me estaba avisando de que necesitaba descansar hasta de estas líneas, pero no escuche.
El hecho de que vuelva a escribir ya es una buena señal, de descanso al menos, y como decía, es una entrada un poco distinta, porque este blog, más allá de contar lo mal o bien que corro, lo mal o bien que entreno, las marcas que hago o no hago, o los pódiums o trofeos que consigo o no consigo; también es un blog tiene un poco vocación de contar mis experiencias por si a alguien puede ayudar, orientar o simplemente proporcionar alguna idea en “este nuestro mundillo”.

Y el mensaje que quiero transmitir con esta entrada es que DEBEMOS SABER ESCUCHAR A NUESTRO CUERPO.
Es un error que no he cometido jamás en mis casi 6 años de corredor, pero que he cometido esta vez y lo estoy pagando caro… No tanto por el tipo de lesión, que una lesión de un mes (espero) y puede “llevarse”, sino por lo que ese tiempo implica de no poder hacer lo que nos gusta, y cuando lo hagamos, hacerlo sin dolor y disfrutando.

En cualquier otro momento de lucidez y de no obcecación, con una temporada de más de 10 meses y más de 3.500 kms como decía, debería haber recapacitado y haber pensado que a Londres iba en un estado de forma muy muy bueno, pero que no salió el día, punto, haber ido descargando de kms un par de semanas, un 10K y parar…
A estas alturas creo que no tengo que demostrar nada en la distancia ya, he bajado en Maratón 7 veces de 2:45, tengo un 2:38, un 2:40, un 2:41… ya saldrá otra vez… que necesidad tenia de ir a Vitoria?? Y menos aún de hacer luego otro 10K…?? NINGUNA!!!
Si no lo hubiera hecho, seguramente ahora estaría entrenando con mucha fuerza y energía… Es el tributo que debo pagar.

En fin amigos, no me gusta mucho dar consejos porque me parece en cierta manera “prepotente”, pero esta vez si me lo permito… ESCUCHAD POR FAVOR AL CUERPO… Cuando empieza a dar síntomas, se le puede tensar una semana o 10 días, pero más de un mes como he hecho yo, NO, porque lo pagas con otro mes en el “dique seco”.

Obviamente, como todos sabéis y ya he comentado en otras entradas, adoro este deporte, no concibo a día de hoy mi vida sin correr, y como dice AupaNacho y compartimos frase, “Si no corro, no soy yo”, por lo que con el objeto de poder correr muchos muchos años, y con el deseo de hacerlo sin lesiones (como había sucedido hasta ahora), esta lesión me ha hecho tomar varias decisiones cara al futuro que seguramente cumpla:

-        Es bastante probable que reduzca mis maratones a dos al año. Prepararé bien esas dos maratones, dándolo todo en ellas, pero no parece que sea lo más adecuado ya coleccionar un maratón tras otro.
Creo que esa época ya la cumplí, y quizás, pueda incluso estar ahí la clave de que últimamente no haya conseguido bajar o acercarme a mi marca en la distancia.
Un maratón en primavera y otro en otoño aproximadamente será suficiente.
Siempre va a ser mi distancia prefererida, por ello precisamente quiero que los que haga, se hagan bien…

-        Por otro lado, el planteamiento de mis temporadas va a ser distinto, como podéis deducir de la conclusión anterior, la mitad de la temporada estará dedicada a preparar maratón, pero la otra mitad, se trabajará en distancias menores (10K, 21K, Cross e incluso otras distancias…), pues me permitirá también ganar velocidad y fuerza que me podrá venir en mi distancia preferida, a la que llegaré también con más ganas, con más “hambre”.

-        Por último, hay que escuchar al cuerpo, como ya he comprobado en propias carnes este año y por la curva de rendimiento del año pasado…
Mi cuerpo tiene macrociclos (temporadas) que aguanta alrededor de 3.200 – 3.300 kms… pasada esta cifra, mi cuerpo empieza a sufrir… por lo que ya sé que más de 10 meses seguidos no puedo estar apretando sin hacer el necesario parón para descansar de 18-20 días…
O incluso me he planteado con el Míster la posibilidad de realizar al año dos ciclos más cortos de 6 meses con periodos de descanso entre ellos de 12-14 días…


He tardado como decía 6 años en lesionarme, y por supuesto hay lesiones y muchas cosas peores en la vida, sin duda, pero he aprendido bien la lección y como ya he dicho, quiero correr muchos años, y a ser posible, si la salud permite, me gustaría mantener el nivel que conseguí, por lo que amigos… os dejo de nuevo el consejo… ESCUCHEMOS AL CUERPO Y ESTRUCTUREMOS NUESTRAS TEMPORADAS PENSANDO EN ÉL (descansos de temporada, semanas de descarga, semanas de carga, ciclos de volumen, ciclos de intensidad…).

En fin amigos… estamos a poco más de 13 semanas, llevo 4 parado y con dudas ahora mismo de si el 26 de Junio podré empezar a entrenar… ¿podremos repetir esta foto con posibilidades de hacer una carrera digna…? 

Lo veo tan lejos...
Veremos que dice precisamente el cuerpo, y la espalda más en concreto… Os iré contando. Recuperamos este “libro digital” con un único mensaje en mente, es lo que me queda como esperanza y lema para luchar porque todo vaya bien... no termino de tenerlas todas conmigo...

 
Un abrazo grande a todos.


domingo, 30 de abril de 2017

MARATÓN DE LONDRES'17 - Un sueño más, con independencia del resultado.

Muy buenas amigos !!

Difícil empezar esta crónica, la crónica de una carrera cuya preparación os había contado para lo que esperaba fuera "un gran Maratón"... y lo que me he llevado finalmente ha sido "un gran bofetón".
Al menos, eso si, nos trajimos una de las piezas más preciadas del panorama maratoniano y en concreto del circuito “Majors”, la Maratón de Londres.


Como corredor popular, seguramente es el momento deportivo más difícil en estos 5 años y medio desde que me puse unas zapatillas para empezar en esto con casi 100 kgs.

No cabe ahora el comentario (en otras ocasiones cierto), de que me autopresiono mucho, competía mucho, hacía muchos maratones, no paraba nunca o me ansiaba con tirar mi 2H38.
Nada de eso ha sucedido en esta ocasión. Llevaba seis meses sin hacer Maratón, paro cuando me manda el Míster, no llevaba presión autoimpuesta alguna y la preparación ha sido muy tranquila, paso a paso, sin apreturas y sin pensar en competiciones intermedias, solo en el día D, y sin más objetivo que recuperar sensaciones y hacer un buen Maratón.

Aunque no pensamos en nada en las carreras intermedias, en este camino a Londres igualé mi marca en 10K en Diciembre (34:43), mejoré en 13" mi marca en Media en Enero (1:15:45), y ya en el periodo específico, hice sendos podiums en Media Maratón en Febrero y Marzo (en La Latina y en Zamora).
Ni una sola molestia ni agobio en la preparación, la cabeza limpia, tranquila y los entrenos saliendo fenomenal me hacían pensar que llegaba en un momento de forma muy similar al de Sevilla 2015 cuando hice el 2:38; pero dejando el reloj de lado.

Analizando los datos de otras carreras donde fui directamente a por la marca, coincidíamos el Mister y yo en que salía demasiado rápido, quemando todas mis reservas de glucógeno rápidamente y ello provocaba llegar sin buena gasolina al final... (nada que no sepamos cualquiera a estas alturas de la película).
Por ello, decido ser más conservador que nunca... Voy a pasar la Media como muy rápido en 1:20, guardando, reservando, y a partir de ahí ir de menos a más... si pienso en el 2:38 puede ser ir algo justo, pero no estoy pensando en ello... estoy pensando en hacer un buen Maratón y recuperar sensaciones.

Con esta premisa y antecedentes, nos plantamos, dentro del objetivo al mismo tiempo de sumar las 6 grandes, en la Major más "exclusiva", porque los British así lo quieren, en la línea de salida de Londres, un auténtico sueño, en busca de la 3ª Major (y de un buen Maratón).

Recogiendo el dorsal con Jaime y AupaNacho


Cogiendo el tren en la Torre de Londres camino a la salida.

En la zona de salida.

La mente como decía, tranquila, limpia, conservadora y con un dato muy claro en la cabeza...
Tengo muy claro por los entrenamientos y las diferentes pruebas, que mi "corte" aeróbico-anaerobico está en las 163-164 ppm. Esa barrera no debe pasarse en ningún momento antes del km.30... hacerlo implica sin ninguna duda la muerte (deportiva) en la parte final de carrera. Es gastar la gasolina buena que vas a necesitar a partir del 30.

En la línea de salida, el día parece casi perfecto para correr... sin duda.

La salida es algo estrecha, nos cuesta un poco colocarnos en buena posición, pero al final nos colocamos bien.
Jaime decide quedarse un poco más atrás. Nacho y yo, para evitar presiones y ritmos que no sean los de uno u otro... decidimos salir cada uno por un lado de la calle (que nos junte la carrera si así tiene que ser...)

Aunque estamos bien colocados, la salida como decía es algo estrecha, lo que provoca que el km.1 salga 8-10" más lento de lo previsto, pero no me preocupa lo más mínimo, más guardo... Todo parece ir normal en el km. 5, que paso en 19:06, a 3:49/km y 154 ppm (previsto en 19:10).

El segundo 5000 es bastante favorable, voy todo el rato muy pendiente del ppm, que no se vaya en los tramillos que puedan picar un poco para arriba, y controlando hacia abajo para no calentarme..., parece que las quieren tener buenas sensaciones... pero es cierto que el ppm para estos ritmos, me parece que va un pelin alto. Segundo 5000 en 19:02 (previsto también en 19:10), a 3:48/km, 160 ppm y 166 de máxima...
Pelin alto. Debería haber estado a esos ritmos por 155-156 y estoy 4-5 por encima... y en momentos puntuales he pasado la barrera.

Este 2º 5000 nos deja el paso por el Cutty Sark

Sin pasarme en ritmos, he arañando unos segunditos en el primer 10.000 con los cuales voy a medir en el tercer 5000 a ver si sujeto un poco el pulso...
Parece que quiero disfrutar de nuevo de mejores sensaciones de piernas (lo normal, en Maratón siempre suelen aparecer a partir del 10 o así...), pero el ppm no termina de ajustarse aunque yo ajusto ritmos con esos segunditos de colchón del primer 10.000... procuro que no me afecte... si se mantiene ahí lo podremos gestionar...
Tercer 5000 en 19:18, a 3:51/km (previsto en 19:05), jugando con los 12" que tenía en la hucha del primer 10.000... Clavando lo previsto en los tiempos conservadores, pero.... 164 ppm y 169 de máxima... ojito... el tercer 5000 ya está en la barrera del infierno en cuanto a media y la máxima en momentos puntuales alta...

Mis amigos Carlos y Álvaro me
dejan esta foto al paso por el 15K.


Vamos a por el cuarto 5000. Hay que medir muy mucho... Aunque debo hacerlo en 19:00... decido irme al mismo ritmo del tercero, para no ver la calavera en el km.30...
Las piernas no terminan de romper en lo que a frescura se refiere... y eso que voy a ritmos que deben ser cómodos en competición para mí... pero bueno, me ajusto... el caso es no morir más adelante, sigo con mi política conservadora.
Como preveía, prácticamente repito el anterior 5000, en 19:20, a 3:51/km, y con 164 ppm de media y 172 de máxima... puff... seguimos altos...

El quinto 5.000 se encamina hacia la Media Maratón (no hace falta ser un experto en matemáticas, jejeje), uno de los momentos más gloriosos de esta carrera...
Es difícil explicar las sensaciones y lo que sientes cuando giras y enfocas el maravilloso Tower Bridge donde te espera la Media Maratón... esa preciosidad de puente, con 4-5 filas de gente gritando y animando a ambos lados (como casi toda la carrera). Es un momento que siempre quedará en mi retina, impresionante !! (Por cierto, la pasó en 1H20’59", prevista en 1H20’38"... nadie puede decirme que esta vez no he sido prudente...)

Maravilla de noche

Y momento inolvidable el que me
dejó de día

Recibo en el puente los ánimos de Marta (la mujer De AupaNacho) y de sus hijos Mario y Guille, y enfoco la bajada del otro lado del puente, regulando esperando que el pulso mejore, para girar a la derecha, en terreno favorable y enfocar la segunda Media Maratón que se desarrolla por el otro lado del Támesis. Este quinto 5.000 es claramente favorable, pero las piernas siguen sin la frescura que necesito... y el pulso parece seguir sin acompañar... Ni por esas... Aunque trato un poco de "cortar inyección" para protegerme cara al final... los números siguen sin salir... Quinto 5.000 en 19:31, a 3:54/km, pero ya de media 166 ppm y máxima de 171... Puff... malísima señal, la barrera entre "el bien y el mal" se ha pasado varias veces antes del 30K a pesar de intentar poner control...

Decido ser aún más precavido en el sexto 5000, si hay algo que no quiero es salir muy derrotado de la carrera... decido tomármelo más lento a ver si recupero el pulso y así acabar los últimos kms en sensaciones agradables... Pero el ppm no solo no está en su sitio... sino que las piernas, que nunca estuvieron frescas del todo aunque lo quisiera parecer en algún momento, se vuelven pesadas y duras (si cuando has pasado la Media en ritmos que deben ser muy cómodos para ti, no ha habido sensación de frescura... mala señal...).
Lo intento a pesar de todo, controlando como decía... pero me empieza a recordar todo tanto, desde el principio, a la crónica de AupaNacho de Boston 2014, paso por paso, que empiezo a perder lo que hasta ese momento había mantenido centrado, la cabeza... A pesar de intentar controlar todo a ritmos más lentos, el paso por el 30K y por tanto por el sexto 5000 es demoledor.
Sexto 5.000 en 20:35, a 4:07/km, y ¡¡166 ppm y 171 de máxima!!
Alvaro "Loydi" is out !! Esto sí que es otro “Brexit” en toda regla !!!

Me he ido totalmente de la carrera... ya la cabeza está fuera, las piernas como “columnas trajanas” y el pulso fuera de sitio... solo queda protegerse...
Mi mente repasa paso por paso de nuevo la crónica de Boston de Nacho y la sintomatología es idéntica...

Empiezo a echar cuentas que si para librar el 2:45 o el Sub 3. 
Para el 2:45 tengo unos 48 minutos para 12 kms… (posible en cualquier día hasta de entrenamiento, a 4/km… un rodaje de cierta tensión pero muy asumible en otras condiciones…), pero vista la evolución que traigo… poco menos que imposible. Al menos decido darme la oportunidad… Voy a correr por sensaciones este 5.000, donde me encuentre relativamente cómodo, olvidándome de los pasos por km, de los ritmos e incluso del pulso… donde me sienta medianamente bien, si es que esas sensaciones logro tenerlas ya en algún momento…
Me olvido hasta el 35… sigo rodando y rodando, pero… no tiene pinta de que las sensaciones vayan a mejor a pesar de dejarme llevar por sensaciones… La cabeza está también totalmente fuera de juego…
El paso por el km.35 y por tanto por el séptimo 5.000 es ya totalmente desolador…, en 22:09, a 4:26/km, 156 ppm y 162 de máxima.
Es cierto que al menos el pulso se ha controlado, pero está totalmente fuera de parámetros para esos ritmos, y mis piernas y sobre todo mi cabeza están totalmente “out”.
Noto hasta degradación muscular en las piernas, lo que me hace pensar en que a pesar de mi conservadurismo, hay algo que no he trabajado bien en los entrenos. En teoría, esta degradación muscular se nota cuando ya estás machacando proteína, que es la última fuente de energía tras fundirte los hidratos y las grasas… algo no he entrenado bien esta preparación o algo no está yendo bien hoy en el consumo energético de mi cuerpo…

Ahora si que está claro que no libro ni el 2H45, y para hacer más de 3 horas ya tendría que ser una debacle que nunca se ha dado a pesar de los castigos propios que a veces proporciona esta prueba…

Estoy literalmente fuera de la carrera, y mi cabeza aún más… Paso el km. 37, tras la única subida del recorrido a la parte final de Tower Bridge (ya sin cruzarlo), totalmente fuera de sitio, y donde vuelvo a recibir los ánimos de la familia de Aupanacho (Marta y sus hijos). Le digo a Marta con las manos que “corto”, que estoy fuera de la carrera… Y Mario (el mayor de Nacho y Marta), me pilla alguna foto “decente” y no por el fotógrafo, que es bueno, si no por el corredor, que está fuera de carrera.

Muchas gracias Mario !! Lástima que el corredor ya no acompañara.

Sabe Dios que si hubiera sido una maratón que no fuera Major, o de cierta importancia, hubiera habido altas posibilidades de en ese punto, con los hoteles cercanos, cortar y a la ducha… y no desgastar más… pero yo no soy un profesional que tenga que irme a jugar una mínima o un contrato multimillonario; estoy en una Major y mi objetivo es poder tener algún día las 6, por lo que debo de luchar por la tercera… tengo que llevarme la medalla a casa… y por lo menos, aunque no me consuele en cuanto a tiempo objetivo, por debajo de las tres horas.
Ya desde la London Tower sigo rodando sin más destino que la meta, por la orilla del Támesis, para pasar totalmente fuera de tiempos y de todo por el km. 40… Me da igual ya lo que he marcado… que es el octavo 5.000 en 24:38 (4:56/km), a 147 ppm con 155 de máxima… No recuerdo el tiempo que hace que no hago un 5.000 casí a 5 el km… y con este pulso propio de 4 muy bajos…
No es el día y no es el día…

Por esta misma razón, que no es el día, me dedico a saborear los dos últimos kms como Dios manda, y es que la ocasión lo merece…
Vas pegado al Támesis, mientras ves a la izquierda, al otro lado del río, el London Eye y si miras de frente, ves como vas avanzando y tienes delante una estampa única, con el Big Ben y el parlamento al fondo, a los cuales te vas acercando irremediablemente…”Álvaro, tienes que disfrutarlo… es único estar en ese maratón y en este momento…”.
Giras a la altura del Big Ben, donde empalmas con el final del puente y vas avanzando entre la multitud de gente animando, dejando a la izquierda la Abadía de Westminster para adentrarte poco a poco en St. James´s Park, donde tras una larga recta, enfocas los dos últimos giros de derecha que traen momentos de nuevo inolvidables….

Tratando de disfrutar la parte final, aquí
en St. James's Park

El primero de los giros te mete directamente delante del Buckingham Palace… parece increíble estar corriendo ahí, y el segundo giro, te deja con dicho palacio a la espalda y adentrándote en la recta final de meta donde las banderas británicas ondeando a lo largo de toda la recta, dejan una fotografía en la retina impresionante.

Buckingham Palace al fondo.

He llagado a este final roto sobre todo de cabeza y de piernas, que no iban, muy degradadas, pero estos dos últimos kms (que se me fueron a 5 también), me los llevo en la retina y al menos los he disfrutado pensando en el lujo que es correr por donde estaba corriendo y los recuerdos que me iba a dejar para el futuro.

Cruzo la meta finalmente en 2H54’55”, algo que sin duda, cuando empecé a correr en el estado que empecé y al que me refería al principio de esta entrada, hubiera firmado, pero lejos de mi nivel actual, de mis marcas y para lo que me había preparado… Por lo tanto, ahora no lo hubiera firmado.

Tras el momento de soledad en el que me sumo tras recoger la medalla, charlo con un corredor de Dublin que quería 2:40 si se ha ido a 2:57 y que me dice con una sonrisa enorme que no es momento de analizar ahora, sino de tomarse unas pintas de Guinness y ya analizaremos pasados unos días…
Un poco más adelante, me fundo con Nacho en un abrazo con el que en parte exploto y donde llega quizás un momento de debilidad…
-          - ¿Qué me está pasando en maratón, Nacho?.
-          - Tranquilo, ya saldrá… no era el día para ninguno… ahora vamos a disfrutar.

(Nacho ha entrado en meta en 2H42 y Jaime en 3H05. Ni Nacho ni yo hemos bajado de 2H40, ni Jaime de 2H50, aunque sin duda, Nacho es el que ha llevado la “cornada” menos gorda).

Completo en todo caso mi 3ª Major en Londres, seguramente la más difícil de correr por la exclusividad que los británicos le dan a la misma, y mi 22ª Maratón.

Con AupaNacho y Jaime

Y con los Fernández Pérez al completo !!

Al mismo tiempo, me planto ya en el ecuador de mi objetivo Majors (Berlin’15 -2H43-, New York’16 -2H50- y London’17-2H54-), y encaminado ya a la cuarta, donde espero cosechar mejores resultados y sensaciones que en las dos últimas…

Cumpliendo el "ecuador".
Mis tres Majors. A por las otras tres.

Será Tokio’18 seguramente… previo paso por Berlín este verano, repitiendo la primera Major que hice en 2015… Varias personas me han “engañado” para volver a mi ciudad preferida… cuando seguramente debería haberme ido a por la cuarta a Chicago con mis amigos Carlos y Álvaro… pero bueno, lo pasaremos muy bien seguro… la compañía alemana también merece mucho la pena… y merecerá la pena del todo si Ester se anima por fin a hacer el de patines en Berlín. Además, Berlín y yo tenemos una cuenta pendiente…

Respecto al Maratón de Londres, decir que me ha parecido sencillamente espectacular en todos los sentidos… Me llevo, a pesar de que no sacara el resultado deseado, una magnífica opinión de esta maratón.

Organizativamente un 10 en todos los sentidos, entrega de dorsales, feria del corredor, indicaciones, avituallamientos, final de carrera, ropero… Podemos, por poner un pero… decir que quizás la salida es un pelín estrecha, pero como digo por poner un pequeño pero.

Desde el punto de vista de animación, pues que queréis que os diga… New York me pareció una pasada, pero es que no sé si esto es aún más pasada… 42,2 kms en los que salvo un tunel de unos 500 metros, no hay un solo metro sin animación… con un circuito totalmente vallado, y en muchos sitios con 5 y 6 filas de gente a ambos lados animando… La ciudad se vuelca con el maratón… y que se me entienda bien el comentario… que siempre se agradece que le animen a uno cuando se afrontan “empresas” de este tipo… pero hay ratos que “molesta” tanta animación (entre comillas lo de molesta, insisto)… Una pasada!!!.
Nos comentaba Marta, la mujer de Nacho, que el sitio en el que nos había visto en el Tower Bridge a nuestro paso por la Media Maratón, era el único que quedaba ¡¡una hora antes del inicio del Maraton!!, es decir, más de dos horas antes de que se pasara por allí...

En cuanto al circuito, sencillamente es un circuito para volar… lástima que pasara lo que pasó… y además, si llegas fuerte al 36-37, como había planificado con mi previsión conservadora de fuerzas… ahí si que ya es para volar en plan reactor…
No me imagino lo puede ser llegar con fuerzas a ese último 5.000 y con el museo al aire libre que te ofrece en esos kms la ciudad…
Un circuito además desde el que puede ver o pasar por muchos de los sitios emblemáticos de la ciudad… (Tower Bridge, el O2, la City, el Cutty Sark, el London Eye, el Parlamento, el Big Ben, Westminster Abbey, St. James´s Park o Buckingham Palace)… Una pasada de recorrido, e insisto, para correr mucho!!!.

Es un maratón sin duda para repetir de no ser por todo lo que hay que hacer para correr este maratón, por lo que de momento, nos conformaremos con tener ya la medalla en casa, cumplir un sueño más y pensar en la siguiente.

Por supuesto, fue también un fin de semana de amigos, en el cual tuvimos muchos y muy buenos momentos para pasarlo bien y divertirnos, tanto como AupaNacho y su familia, como con Jaime… Me siento un privilegiado por haber podido viajar con quien lo he hecho, y espero que haya más…!!!

El estómago siempre proporciona también buenos momentos en la carga de hidratos en la que estás metido antes de afrontar un maratón….





Por supuesto, también el turismo, y más en una ciudad como Londres, ayuda a que estos momentos y estas maratones sean inolvidables….



Y como no, aunque uno se cuida pre-maratón…, post maratón, vayan las cosas bien o no, hay que celebrarlo, tenemos otra más en el bolsillo y es Londres…!!!. Y por supuesto… hay que recuperar bien de la carrera, comiendo bien y disfrutando de las Pintas Británicas en forma de “Barra de Pan” Guinness, verdad chicos?? Esas que no queríais probar al principio mientras estabais con vuestras “rubias” y acabasteis bebiendo todos, jejeje… Creo que a una pinta por 5.000 corrido si saldría… Muy ricas!!!!

Unos buenos codillos para recuperar y calentar
el Madrid - Barcelona

Las "barras de pan" !!!

Se nos iba de las manos !!

A seguir reponiendo en el desayuno!!

Y en la comida!!

En  lo que a mi se refiere, sin duda es momento de reflexionar con serenidad, revisar datos y ver que está pasando.

Hay hechos objetivos que no pueden negarse… He mejorado mucho en 10K y en Media Maratón en los últimos tiempos, sin duda; y mis entrenos desde luego son muy muy buenos, pero no encuentro la razón, no encuentro el por qué todo esto, no está saliendo en la distancia que más me llena, el Maratón.

El Maratón era mi especialidad, era una prueba que dominaba con bastante soltura, y donde a pesar de que alguna vez se desviara el objetivo, pues es normal en los límites en los que juego, era capaz de hacer siempre más o menos lo que me proponía…
Fui capaz de hacer cosas como correr en 16 semanas un maratón en 2H44 (Frankfurt), otro en 2H40 (Málaga) y otro en MMP en 2H38 (Sevilla).

¿Qué esta pasando ahora para que no terminen de salir las cosas en la distancia?
Está claro que no es fácil bajar de 2H40 en Maratón, ni de 2H45, pero los últimos resultados están lejos del que creo es mi verdadero nivel en la distancia.
Puedes salir a buscar marca como en Berlín’15 o Sevilla’16 e irte a 2H43 ó 2H42 como me fui, entra dentro de lo razonable (como Nacho por ejemplo en Londres, sales a por ello y te vas a 2H42, es lógico que pueda pasar)… O salir por sensaciones sin buscar nada como en Vitoria’16 y cascarte sin mayores problemas un 2H43…
Pero no puedes irte a 2H50 en New York cuando buscaba un 2H45, aunque esa carrera admite cierta excusa; y lo que sobre todo no puede pasar es venir creo que mejor preparado que nunca junto con Sevilla’15 cuando hice mi marca… e irme a 2H54 en un día, y si que aquí no hay excusas, donde todo era aparentemente perfecto en condiciones para correr…

Es cierto, que como hemos hablado otras veces, el Maratón no son matemáticas, y que puedes ir todo lo preparado del mundo y que las cosas no salgan…
Es cierto igualmente que todos debemos saber que el Maratón es una prueba muy dura, y que el Maratón te da mucho, a mi me ha dado mucho; pero a veces golpea, y es una prueba que cuando golpea, lo hace con mucha dureza, y no sólo física… Estás entrenando duro e ilusionado muchos meses, madrugando, haciendo series, entrenos de calidad, tiradas largas, en la soledad del corredor de fondo y a veces llevas varapalos… Por ello también el Maratón tiene la grandeza que tiene.
Es cierto que hay profesionales que llegan a decir que de cada 10 maratones sale uno bueno… y quizás a mi me han tocado en mi etapa de corredor popular ya muchos buenos...

Pero quien me conoce… sabe que tengo muchos defectos, por supuesto, mas que nadie a lo mejor, pero hay uno de ellos que a veces se torna virtud, y es que soy muy muy cabezota, y no me canso fácilmente de luchar por aquello que quiero, en el deporte y en la vida en general… y por supuesto, al igual que a mi gran amigo AupaNacho no le minó el resultado de Bostón en su día y que anteriormente he comentado por la similitud de lo que le pasó a él con lo que me ha pasado a mí en Londres (rompiendo él posteriormente el crono varias veces…);
a mi tampoco me va a minar esto que ha pasado en Londres, y por supuesto, volveré a levantarme con la misma ilusión a las 6 de la mañana en el próximo plan que afronte, con el único objetivo de seguir cumpliendo sueños y de sacar de nuevo ese gran maratón que a tenor de mis resultados en otras carreras, de mis entrenos, y de mi pasado en la distancia, creo que tengo en las piernas. LOYDI VOLVERÁ!!!

Momento ahora para rodar sin objetivos este mes de Mayo, completando la temporada, que salvo en Maratón, no ha estado mal, y decidir las carreras de este mes sobre la marcha y sin ningún objetivo.
Posteriormente pararemos en seco 12-14 días para recuperar de la temporada que empezó allá a mediados de Julio,  y empezar poquito a poco el 11 de Junio con la mente puesta en Berlín.

A pesar de todas mis reflexiones, que simplemente comparto con vosotros, que nadie piense que porque no este contento con el resultado, estoy triste o deprimido.
Como me decía Nacho cuando le pregunté cómo se sentía él tras su resultado en Boston’14, por comparar con mis sensaciones de Londres, me decía;
“Había gente dándome palos como si fuera un profesional y yo estaba con una Maratón más en el bolso y con mi mujer y mis hijos viendo en helicóptero las Cataratas del Niagara”… Nacho siempre te deja algo que te tranquiliza y te centra de nuevo.
O sea que eso, esa misma tarde tomando cervezas con unos grandes amigos y a disfrutar y a pensar en que la siguiente será mejor, sin duda… lo cual no quita que por nuestro carácter competitivo, seamos exigentes con nosotros mismos, una cosa no quita la otra.

Trayéndome a mi mundo la frase de Nacho tras Boston la vida en general no me trata mal, y respecto a mi hobbie, me considero un privilegiado por poder hacer esto que tanto me gusta, tan feliz me hace, donde lo hago, al buen nivel que creo que lo hago y con la gente que lo hago…
Uno es exigente consigo mismo, porque le gusta correr, y como decía, le gusta competir y disfruta compitiendo, pero al mismo tiempo y lo más importante, uno es feliz con lo que hace, con la gente que le rodea y con lo que disfruto de todo esto y de estos viajes… 
Además, me siento un privilegiado cada mañana que me pongo unas zapatillas… aunque los objetivos no siempre salgan… simplemente, soy feliz con ello.

No quiero por último, pero no por ello menos importante, acabar esta crónica sin tener una mención muy especial para cuatro estupendas personas y amigos. Son Carlos, Álvaro, Sara y Gonzalo.
El comportamiento de estos cuatro amigos para este maratón con nosotros ha sido increible, facilitándonos en todo momento que nos encontráramos comodos en esta aventura y en nuestra estancia en Londres, preocupándose por nosotros desde el primer momento que comenzó esta historia y estando muy pendientes de que todo nuestro periplo británico fuera perfecto, como así fue…
Muchos meses ayudándonos, resolviendo dudas e indicándonos como proceder llegados ya los momentos de la verdad…
Hay buena gente por el mundo, y este es un claro ejemplo… Nunca os estaré lo suficientemente agradecidos por todo lo que habeis hecho por nosotros desde que se decidió correr Londres. Gracias, mil gracias, un millón de gracias…!!!!
Quien iba a pensar que un plato de lentejas iba a acabar como acabó!!!

Carlos, Álvaro, Sara y Gonzalo
En fin amigos, en poco más de dos semanas o así os cuento como va este ciclo final de temporada por el mes de Mayo, y os voy contando cómo voy pensando en el enfoque de Berlín, donde seguro que introduciré y probaré cosas nuevas…
 
Gracias a todos por el seguimiento. Un abrazo!!!.