domingo, 13 de mayo de 2018

RETOMAMOS EL BLOG PARA QUEDARNOS - Esto ha pasado estos meses !!


Cómo decíamos ayer… que diría “Fray Luis de León”…

Pues sí, cuánto tiempo amigos!! Vamos a ver si casi cinco meses después de la última entrada en el blog, somos capaces no sólo de hacer un poco de resumen de lo que ha sucedido en este periodo, sino, sobre todo, tratar de retomar este blog, porque más allá de la mucha o poca gente que lo lea… que da igual, a uno le gusta dejar sus experiencias y que queden aquí para el futuro, para poder recordar siempre lo feliz que me hace todo esto.

Habíamos dejado la última entrada en plena preparación de Sevilla, con el 10K de San Martín de la Vega, en el que de no haber sido por el error de la organización en carrera, habría hecho un 34 bajo que me habría dado una nueva MMP en la distancia.

Lo importante, más allá de eso, era que las sensaciones eran muy buenas y que seguíamos en buena línea.

Apenas una semana después de ese 10K, se producía un cambio laboral (dentro de mi actual empresa), que me afectó bastante con un cambio de puesto. La vorágine laboral y la adaptación al nuevo puesto ha requerido muchas horas que, aunque no ha afectado al entrenamiento (a eso me niego), si a otras cosas “lúdicas”, como este blog… (esperemos que ya todo vaya volviendo a una cierta “calma” y retomemos estas “tareas”).

Aunque la entrada va a ser algo larga, voy a tratar de resumir las cuatro competiciones afrontadas desde ese momento, obviamente con algo menos de detalle.
Dos de esas cuatro competiciones han sido dentro de la preparación de Sevilla (Medía Maratón de Getafe y el propio Maratón de Sevilla) y las otras dos con posterioridad (10K Villa de Vallecas y Medía Maratón de Gijón)… lesión por el medio incluida, como ahora veréis.


MEDIA MARATÓN DE GETAFE (28 de Enero)


Las sensaciones a cuatro semanas del Maratón de Sevilla, fecha en la que se celebra esta importante media maratón a nivel autonómico (y diría nacional), eran sin duda muy muy buenas. Entrenando con mucha solvencia, sacando todo tipo de entrenos y con muy buenas sensaciones.

La decisión que tomamos el Míster y yo respecto a esta media maratón es clara. Olvidarnos de marcas y desgaste y hacer un rodaje de calidad a ritmo de mi MMP en maratón (3:45/km). Eso daría en meta alrededor de 1:19, pero… a  mi buen amigo Carlos Zaragoza, el principal responsable de que corriera Londres, le debo un favor. Él necesita bajar de 1:21 en Media para conseguir marca y pasaporte para el Maratón de Nueva York.
Nos da lo mismo rodar a 3:45 que a 3:50, por lo que la decisión es hacer de liebre de Carlos. Se nos unirá mi buen amigo Rafa Faundez.

Con Rafa (izq) y Carlos (dcha)

Con esas salimos, a 3:50/km clavados y marcando el ritmo, pero a partir del km.8 noto cierto efecto “goma” por parte de mis “pupilos”… y, a pesar de pasar el km.10 en ritmo clavado para bajar unos segundos de 1H21’, lo que necesitaba Carlos, me dicen que largue (aunque ambos consiguieron su objetivo finalmente, me dijeron luego que pasaban por un momento de agobio y, es cierto que, en esos momentos, una liebre puede aportar más presión que otra cosa… Al final, cada uno es dueño de su ritmo y de sus altibajos en carrera).
Muy a mi pesar, me largo siguiendo sus instrucciones.
A partir de ese momento, camino solo. Decido tomarme los 11 kms que tengo por delante con un poco más de tensión, incluso algo más de tensión que la prevista inicialmente con el Míster. Fijo mi objetivo en intentar coger a Jaime (que ha salido a por el 1:18) y hago 11 kms bastante buenos, con muy buenas sensaciones, corriendo a ritmos de 1:15-1:16 que me permiten coger a Jaime en el 18 e ir juntos hasta meta, marcando en meta un 1H18’52” neto.


¿Estábamos para haber tirado el 1H15’45” en Media?. Pues seguramente para intentarlo al menos. Pero el objetivo era otro como decía antes, no había que desgastar.

Posteriormente, como siempre que se corre en Getafe, Nico nos tenía preparado un buen recuperador en forma de pulpo, arroz y lechazo en su querido “Cardenal”, del que dimos buena cuenta, como no podía ser de otra manera.

Todo tenía muy buena pinta a falta de cuatro semanas del….


MARATÓN DE SEVILLA (25 de Febrero)


Como comentaba anteriormente, todo tenía muy buena pinta para el Maratón de Sevilla.
Seguramente, y no tan seguramente, creo que era una realidad, estaba en mi mejor estado de forma para un Maratón desde el famoso 2:38 de 2015. Era una realidad que los entrenos, las sensaciones, la confianza, se asemejaban mucho a las de aquel momento y que todo hacía pensar en poder ponernos de nuevo por debajo de 2H40.

Sin embargo, todo se torció exactamente doce días antes de la batalla. El martes de la semana anterior a la semana del maratón, en un tranquilo rodaje, el gemelo, en pleno entreno, se contracturó brutalmente… cuando terminé apenas era capaz de andar…

Al día siguiente no pude entrenar y desde entonces hasta el día de la carrera fue un continuo forzar entrenos alternando con sesiones y sesiones de fisioterapia, presoterapia y continuos cuidados en casa (míos y de Ester) para intentar llegar bien a Sevilla y no tirar el trabajo por la borda. Además, Sevilla era mi 25ª Maratón y tenía que cumplir los 25 allí, el sitio donde empezó todo. Lo normal hubiera sido parar unos días… pero… a 12 días de la carrera… no quedaba otra que arriesgar…


En la Preso...
Con los cuidados domésticos (Infrarrojos)

La causa la encontramos rápidamente con la fisio y el Míster (contractura “química” por el estrés del trabajo y el nuevo puesto, aderezado con unas zapatillas que jamás debía haberme comprado. Hay zapatillas que no debo ponerme nunca ya, aunque sean para rodar despacio… -ahí se han quedado, con 60 kms…-).

La realidad es que sacamos los entrenos como pude, a los ritmos marcados pero con dolor y molestias, pero lo cierto que es el único día que apenas sentí molestias fue en el rodaje del día anterior ya en Sevilla, de camino a la recogida del dorsal.


¿Aguantaría el gemelo 42 kms?. Lo cierto es que aunque el día anterior te encuentres ya bastante bien, el “disco duro” queda algo dañado.

En todo caso, el domingo, decido mantener el plan y a ver qué pasa.
Así salgo y disfruto de muy buenas sensaciones, pasando la Media Maratón en lo que me había marcado durante toda la preparación, 1H20’, con el objetivo de al menos poder mantener en la segunda y, si me encontraba bien, incluso apretar algo.

No me encontraba mal, la verdad, la postura no engaña
Así seguimos hasta el km. 25 donde, como habitualmente, me está esperando Ester y mi tío Toño y familia, con sorpresa incluida

Ester, mi tío Toño, mi prima Belén y mi tía MªAngeles (miles de gracias)
En ese km.25 las sensaciones siguen siendo buenas....

La foto lo demuestra, sonriente tirando besos y con buena pinta.
...E incluso paso el 30 en tiempos de seguir manteniendo el 2H40, pero… en el km.31… todo empieza a cambiar.
Dicen que cuando no estás “perfecto” en un maratón, éste, a partir del km.30 empieza a sacarte todo… y así es…

A partir del km.31 el gemelo empieza a dar señales de que…”no te olvides que a lo mejor no tenías ni que estar corriendo”… a lo que se une que justo, delante de mí, “rompe” literalmente un corredor y precisamente por el gemelo… Según veo eso creo que me duele aún más el gemelo.

El disco duro dañado que comentaba anteriormente, procesa todo… la molestia en el gemelo si intento correr rápido es cada vez mayor y, desde luego, lo que he visto en el km.25 con Ester y mi familia me hacen tener una cosa clara… lo que no puedo es no terminar esta carrera…
No me queda otra que ponerme en un ritmo donde asegure que la pierna me permite terminar la carrera y mis “bodas de plata” en la distancia.
A partir de ese momento, veré en la Plaza de España a mi compañera de trabajo Macu, que está en Sevilla y que ha salido a dar ánimos a conocidos y entre otros, a mí por lo tanto…
Poco después, en el km. 36, me adelanta el globo de 2H45, donde van mis amigos Rubén y Unai. Parece que la molestia en el gemelo era evidente, porque como me dijo luego Unai en meta… “la pinta que llevabas era para que te dejaran aparcar en las plazas de minusválidos”.
Por último en la Alameda de Hércules, están nuestros amigos Álvaro y Eva (que también estaban en el 16 cuando todo iba bien) y a los que les digo que el gemelo va mal… (la comunicación a Ester fue inmediata porque cuando llegué a meta, ya lo sabía).

Pero ya no quedaba otra que acabar. A pesar de ir en el Km.30 aún para el 2:40 y a saber qué hubiera pasado…, finalmente, todo lo sucedido hizo que el registro que se firmara en meta fuera un 2H47’30”.
Una lástima porque iba bien preparado…, pero esa lesión a 12 días… fue muy inoportuna!!

Lo cierto es que nunca sabremos si me hubiera puesto en ese 2:40, me hubiese acercado a ese 2:38… o a saber, quizás hubiera tenido que levantar en el 36 ó 38… por que se acaba la gasolina… pero lo que sí que tengo claro es que hubiéramos peleado y, por mucho que se hubiera ido la batalla, mínimo un 2H42’ habríamos tenido…

No cabían penas, ya vendría otra más adelante… Era el momento de celebrar mis 25 maratones (que no se hacen todos los días y creo que con buenos registros) y de disfrutarlas con Ester (mil gracias por la sorpresa del cartelón) y con nuestros amigos Álvaro y Eva (muchas gracias por acompañarnos).


 De ahí, a descansar unos días a Portugal con Ester. Yo ya lo conocía, pero ella no y a mí, es un sitio donde, del mismo modo que a Berlín, no me importa volver.
O sea que escapada a Lisboa y Sintra. Lisboa me encanta y Sintra es uno de esos Patrimonios de la Humanidad que no te puedes ir “al otro barrio” sin verlo.



Por supuesto, había que volver a comer Pastelitos de Belém.


También pasamos por Cascais, bonito pueblo !!
Buen país, buena comida, buena bebida y descanso…. Descanso que, a nivel deportivo, en mi caso tuvo que prolongarse prácticamente tres semanas, para que el gemelo se curara porque, desde luego, si a Sevilla no llegó muy bien… y demasiado que llegó, os podéis imaginar cómo salió después de 42,2 kms…
La parte buena es que este parón por lesión, sustituye al que tenía que hacer mes y medio después y que siempre es necesario cada 9-10 meses de competición para regenerar.

Una vez regenerado, aunque haya sido por lesión, ahora vamos del tirón si todo va bien hasta Chicago.

Tras el parón de casi tres semanas y la vuelta a los entrenos… la siguiente vez que nos poníamos un dorsal fue en el…


10K VILLA DE VALLECAS (15 de Abril)


Con apenas cuatro semanas entrenando tras el parón, nos plantábamos en esta carrera el pasado 15 de Abril.

El objetivo de este periodo desde mediados de Marzo que volví a entrenar, hasta primeros de Julio que empiece con la preparación específica del Maratón de Chicago, no es otro que divertirse y disfrutar entrenando y en competiciones, al mismo tiempo que cogemos algo más de fuerza y velocidad en carreras de menor distancia, como 10K’s, Medias y algún cross que tengo previsto.

En este marco, se cuela a las 4 semanas de preparación, como decía, el 10K Villa de Vallecas, impulsado a correrlo también por mi buen amigo Rubén Torrijos, vecino de la zona.
Una carrera de barrio, donde se cuida mucho al corredor, con muy buen ambiente y que me sorprendió por la buena organización, por la cantidad de corredores y… por la dureza del recorrido.

Sé que no estoy para intentar nada en 4 semanas, por lo que, donde me lleven las sensaciones.
La realidad es que me encontré con una carrera dura (200 metros de desnivel positivo), con más metros de los que corresponde (10,3 kms) y aire en contra en los 2,5 kms favorables en orografía de la carrera donde se podría haber apretado un poco más.

Mucho sube y baja, mucho tobogán y… un km. y medio final cuesta arriba y bien cuesta arriba… no un repechito.

A pesar de las alturas a las que estábamos, se hizo un 37’00”, que en 10,3 kms, daba un más que digno 3:38/km, que con cuatro semanas entrenando y la orografía, no estaba mal. En condiciones normales, el podio hubiera sido muy viable…, pero ya sabíamos que no estábamos para ello.

Luego, como no, como toda carrera manda, una buena cervecita fresca con el bueno de Rubén, que también corrió la carrera de su barrio y, por supuesto, con las chicas, Almudena y Ester.


 De ahí, a pensar en el verdadero objetivo de este ciclo inicial de seis semanas tras el parón, que no era otro que…


MEDIA MARATÓN DE GIJÓN (28 de Abril)


Todo el mundo sabe lo que significa para mí siempre volver a Asturias. Allí respiro felicidad, tranquilidad y bienestar por los cuatro costados… soy otra persona.
Y quienes me conocen un poquito más, saben que el día que me jubile (si es que mi generación podemos jubilarnos… y si es que no puedo volver antes), seguramente me vaya allí antes que volver a mi propia tierra. Mucho me marcó el año y medio que viví allí…

A pesar de ello y de que todos los años, tengo que subir al menos una vez (si no son dos) a coger aire puro, aire de verdad… nunca había ido, en estos seis años de corredor, a competir a mi querida Asturias.

Por ello, ya hacía tiempo que habíamos fijado en nuestro calendario la Media Maratón de Gijón, que además se celebra en sábado por la tarde, lo cual permite dejarte el sábado por la noche en la cena y el domingo en la comida, para “embrutecerte” con la maravillosa gastronomía asturiana.

El viernes Jaime y yo tomamos la avanzadilla del grupo en AVE y el sábado se incorpora el resto de la expedición, mi amigo y compañero Carlos Pelayo y su amigo Fernando.

El viernes noche y el sábado por la mañana son tranquilos y, tras coger el dorsal y comer pronto, nos echamos la siesta para ir más descansados a la carrera, aunque el viernes noche ya vamos dando cuenta de algunos manjares, como el pastel de cabracho, unas increíbles croquetas caseras y los quesos asturianos (el sábado comimos suave pensando en la carrera).




El objetivo en esta carrera, viniendo de sólo 6 semanas entrenando, tras La parada de tres semanas por lesión, no era otro que competir por debajo de 1H19’ (a veces suena “difícil” ponerse un dorsal para hacer algo más de tres minutos por encima de tu marca, pero en todo macrociclo y más después de lesiones, hay que pasar estos momentos).

Así nos plantamos en la línea de salida de las Mestas, en Gijón. El día es el día perfecto que a mí me gusta para correr.
No hay un solo rayo de sol y llueve ligeramente (el típico “orbayu” de la zona, aunque quizás al final, llovía algo más de la cuenta, aunque no me importa mucho tampoco…).

Con esas salimos y la verdad que, desde el principio, disfruto de muy buenas sensaciones, tanto que, en el km.2, consigo meterme sin problema alguno en el grupo que lleva a Paula González Berodia.
La verdad que voy bastante cómodo y no he sido capaz de leer en la prensa local cual iba a ser su objetivo tras el calvario de lesiones que ha pasado esta chica.
Pasamos el km. 3 en un ritmo más rápido que el de mis pretensiones… Decido aguantar otro km. mas, y también es rápido para lo que busco en ese momento, por lo que decido soltarme voluntariamente. Tengo fuerzas de momento para mantenerme, pero hay que ser consciente del momento en el que estamos y seguir a lo mío y que todo lleve los tiempos que tenga que llevar. No me gustaría tampoco petar si me excedo y quedarme con malas sensaciones… aún tengo mucho por delante en este macrociclo.

A partir de ese momento, saliendo del Molinón, rodeando toda la zona de chalets del final de Gijón por ese lado y empalmando por la playa de San Lorenzo hacia Cimadevilla, voy afianzando mi ritmo, sintiéndome cada vez más cómodo en carrera y cogiendo corredores que van cayendo de ese grupo que comandaba Paula.

Por la zona del Molinón.
El paso por el 10K es en el ritmo deseado y así sigue por la parte de la zona la Playa de Poniente y los siguientes kms rectos que te llevan a la otra parte de la ciudad y que terminan en una cuestecilla que no contaba con ella, pero que supero sin mayores problemas.


Sigo recogiendo gente, así será durante toda la carrera.

Giro en el km.14 y vuelta en sentido contrario, primero por la zona de bares de nuevo hasta Cimadevilla y luego vuelta por la Playa de San Lorenzo, la zona del Molinón con su parque del “kilometrín”, etc…. Muy cómodo, sensación de fuerza y de poder más.

Muy buenas sensaciones toda la carrera, sintiéndote bien y con la confianza que da ir cogiendo a la gente que caía del grupo comentado.


Ya llegando a las Mestas, toca volver hasta la zona de la Plaza de Toros para volver luego de nuevo a Las Mestas a poner fin a la carrera.

Allí, a 2,5 kms de meta “echo mano” a Emilio, al que conozco en ese momento. No sé por qué, pero me cayó bien y le pregunto:

-       ¿Qué vas, a 1:18?.
-       1:18!!! Si voy sin reloj… 1:18 no, es mucho, tengo 1H19’30”.
-       Pues creo que tu marca la vas a bajar y bien… agárrate que te meto en 1H18’ en meta.

A partir de ahí, trato de mantener un ritmo donde no se me “caiga”. La marca la va a hacer y para mí, la carrera me ha transmitido buenas sensaciones para las alturas a las que estamos y me da igual unos segundos más que menos.
Le digo que se esconda detrás de mí y que aguante…
Lo cierto es que le voy apretando cada vez un poco más, hasta el punto de disfrutar (yo al menos) muchísimo más aún hasta meta...

Disfrutando a tope el último 2.000 tirando de Emilio.
Nos marcamos el último 2.000 a 3:30, para meterle en meta en un 1H17’56”, ni siquiera el 1:18 que le dije.

Yo tenía mi objetivo para esta carrera cumplido y él, desde luego, flipaba cuando vio el reloj en menos 1H18. Superagradecido luego el muchacho en meta, un placer para mi ayudarle y nos emplazamos a que, si subo este verano por allí, como yo estaré en plena preparación de Chicago, hacer alguna tiradita larga juntos.

Un placer amigo !!
 Respecto a la carrera, me queda la duda de hasta qué punto podría haber apretado más
¿Podría haber seguido en el Grupo de Paula y haberme acercado a mi marca…?. Seguramente es osado pensar eso con seis semanas de entrenamiento… Pero yo creo que habiendo sido algo menos conservador, si podría haber estado en ese 1:17 pero bajo o en 1:16 altos… Satisfecho en todo caso de cómo salieron las cosas.

Luego, por supuesto, estamos en Asturias y no quedo otra que embrutecerse como a mí me gusta hacerlo allí de vez en cuando.

Primero en Gijón con unos buenos cachopos en El Jamonar.


 Y al día siguiente, comiendo en mi rincón preferido de Asturias, ese que ya os he mostrado en alguna ocasión en otra entrada, el entrañable Casa Cristina en Tellego, donde los sueños de la gastronomía asturiana se hacen realidad…





Pues si amigos, esto ha sido todo en estos casi cinco meses. No he estado desaparecido, pero ya comenté al principio las razones de esta demora.
Una vez puestos al día, ahora intentaremos mantener la frecuencia anterior, comentando al menos las competiciones y los ciclos que hay entre ellas.

De momento, nos centramos ahora en seguir entrenando y trabajando pensando en el mes de Junio, con dos carreras donde me gustaría disfrutar de buenas sensaciones e ir haciendo ya buenos papeles:

-       La Media Maratón por la Naturaleza en Hoyos del Espino (9 de Junio), en plena Sierra de Gredos, que plana no es como podéis imaginar.
-       El Cross de los Juegos de las Empresas (23 de Junio), donde representaré a mi empresa en esta competición. 8 kms donde veremos que sale.

Seguramente, a finales de Mayo hagamos algún 10K también, pero será un 10K con dureza, no para marca desde luego, con el único objetivo de ir acostumbrando a las piernas a las cuestas y dureza que se van a encontrar en Hoyos.
Seguramente sea la Carrera por la Esclerosis Múltiple, el 26 de Mayo, que transcurre por la zona más dura de la Tapia de la Casa de Campo, veremos…

Después, en Julio, comenzaremos con las 12 semanas específicas para el Maratón de Chicago, en el objetivo de ponerme mi cuarta "chapa Majors" en busca de las seis Majors y de esta preciada medalla... 

Sueño contigo...


Pero eso será otro episodio, nos veremos por aquí antes. 

Por último, no quería finalizar esta entrada sin una cuestión que ha sucedido en este periodo también:
Amigos, si las cosas pueden pasar estando bien, imaginémonos si no podrían pasar estando mal. No os olvidéis por favor compañeros de, además de gastaros el dinero en buenas zapatillas, gastarlo también en los reconocimientos médico deportivo cuando os corresponda (al menos cada dos años si se tiene menos de 40 años y anualmente si se tiene más de 40).
Lo dicho, si las cosas pueden pasar estando bien, imaginemos si no pasarán estando mal…

Invierte en salud !!

Y ahora sí, ya para terminar, si alguno tiene interés en seguir mis evoluciones con algo más de detalle, aunque el blog va a volver a estar vivo, que no se olvide que puede hacerlo a través de Instagram, un lugar donde he descubierto mucha agilidad para dar publicidad a esta bendita afición.
Esta es mi cuenta:


Nos vemos pronto !!!

viernes, 29 de diciembre de 2017

10K SAN MARTÍN DE LA VEGA - Importa el ritmo y las sensaciones, no el error !!

Muy buenas amigos !!

Por aquí andamos de nuevo contando otra “batallita”, como siempre, con un par de semanas de retraso en esta ocasión… bien escaso el tiempo en los últimos meses…

Como ya os había anunciado en la entrada de la Media Maratón de Córdoba, tras una semana de descanso activo, nos metíamos de lleno en el plan específico para Sevilla (12 semanas), con un pequeño test para ver cómo van yendo las cosas en el 10K de San Martín de la Vega, tras dos semanas de preparación.

Muchos me han preguntado la razón por la que, siendo el mismo fin de semana, no iba a Aranjuez, la carrera en la que por dos ocasiones, tengo mi mejor marca en la distancia (con 34:43 en 2014 y 2016).
Pues sencillamente porque aunque es un pedazo de carrera, súper chula y rápida; este año me ha dado pereza desplazarme casi una hora para un 10K y luego lo que se tarda en aparcar, etc… Ha sido un simple tema de pereza…, pero volveré a ella seguro.

Buscando alternativas, mirando por la web y tras escuchárselo a mis amigos Alberto Canal y Sensei, me hablan del 10K de San Martín de la Vega, que además este año ha hecho un montón de publicidad con el hecho de que había homologado su circuito la RFEA. Pues allí que nos embarcamos!! Se trata de hacer un test.

Las sensaciones durante las dos primeras semanas de preparación habían sido contrapuestas…
Por un lado, en los rodajes tranquilos, en aeróbico, disfrutando de muy buenas sensaciones, sintiéndome muy suelto, pero con los pulsos algo más altos de lo normal…
Pero por otro lado, cuando llegaba el momento de ponerse a hacer series y “apretarse las clavijas”, éstas salían muy bien y con pulsos realmente buenos, como demostraba el 4*(1000+400) del martes previo a esta carrera, con los 1000’s a una media de 3:22 y los 400’s a una media de 1:12.

Con estas sensaciones tras las dos primeras semanas nos plantábamos en San Martín.
Al ser una carrera el sábado por la tarde, siempre te plantea ciertas dudas con la alimentación. En todos estos años de running, es la tercera carrera que correré por la tarde, y como suele pasar bastante tiempo entre una carrera y otra con esta circunstancia, uno no recuerda exactamente lo que hizo en esas situaciones, sobre todo con la alimentación…
Decido finalmente desayunar y almorzar como cualquier día y comer a eso de las 15:00 pasta con gambas y un poco de ensalada, y luego, descansar sentado tranquilamente en el sofá sin dormir (la verdad que he dormido bastante por la noche).

Ya en San Martín, una hora antes de la carrera, me como un plátano.

Así, tras calentar con Alberto, David y Sensei, nos colocamos bajo el arco de salida, donde empiezan las primeras incidencias de la carrera.
La salida se retrasa unos 10-15 minutos, según nos indican porque aún están teniendo problemas con los cortes de tráfico en el circuito… después de calentar, este paroncillo de 10 minutos a apenas 1-2 grados de temperatura y en tirantes… no es muy recomendable…
Cuando llega el momento de dar la salida, solucionados los problemas de tráfico, el arco de salida se empieza a desinflar y se cae… hay que retirarlo…
Que sería también sin estas anécdotas!!!!

Se da por fin el pistoletazo de salida!! Y allá que arrancamos…
Decido no fijarme mucho en grupos o corredores a los que juntarme, puesto que la carrera tiene distancias de 5K y 10K (dos vueltas al circuito de 5K), todos salimos juntos, y los ritmos del 5K pueden confundir.

Lo cierto es que pasados los primeros compases y metros de la carrera, caigo en un grupo de 4-5 corredores que iremos juntos hasta algo más allá del km.3. Algo está funcionando bien… Vamos a 3:25/km. y voy muy muy suelto, con ganas de más… de poder apretar más, pero no quiero apretar más porque no quiero excederme para la segunda vuelta sacarlo si quedase algo…
Del km 3 al 4 es el km. pica para arriba, pero consigo bajarlo de nuevo de 3:30 a pesar de ello…  El grupo se rompe… dos corredores se van por delante (luego veré que son del 5K) y yo suelto a los otros dos por detrás.

Así, llegamos al km. “maldito”. Seguimos disfrutando de muy buenas sensaciones, guardando algo para esa segunda vuelta, pero hay un momento en el que un voluntario nos marca un giro a la derecha…, la verdad que es un tanto raro porque nos encamina a una zona en la que no se ven signos de señalización de la carrera por ningún lado, en una calle de dos carriles para cada sentido separados por una mediana…
Llega un momento en que los corredores que me preceden empiezan a dar la vuelta en esa mediana en un punto en el que tampoco hay señalización de giro… pero bueno… “si todos giran aquí…”. Sigo marcando ritmos, pero a medida que nos vamos acercando al km. 5 según el Garmin, algo no cuadra… queda un mundo para el primer paso por meta, paso por meta que se certifica según mi Garmin en prácticamente 5,5 kms… (los GPS a veces tienen desfase, pero no un 10%... y menos aún este que adquirí en Mayo, que es mucho más preciso…),
… solo caben dos pensamientos en mi cabeza:

-        O hay un error…
-       O en la 2ª vuelta se “recorta” el circuito por algún lado… (realmente es lo que quiero creer al ir en tiempos de clara MMP…, pero el recordatorio del literal del reglamento en mi cabeza es claro… “dos vueltas a un circuito de 5 kms homologado por la RFEA…”).

Ello me despista algo durante el km.6… donde empiezo a ver en algún tramo en el reloj 3:3X…, pero lo cierto es que voy bien y hay gasolina para apretar y seguir corriendo por debajo de 3:30 (de hecho marco el km. 6 y 7 de nuevo en 3:27 ambos).
Comienzan de nuevo los dos kms que pican hacia arriba, pero no sé por qué (o sí lo sé, que es porque sigo en ritmos de MMP); quiero pensar aún que en la segunda vuelta se recortará por algún lado… de hecho, tengo la esperanza de que se haga en una especie de “entrante” un una rotonda concreta…, pero según voy subiendo… veo que el primer clasificado de la carrera se mete por el mismo sitio….
Dejo de forzar de inmediato… “por mucho que siga corriendo rápido, van a ser bastante más de 10 kms y no va a valer la marca…”.
No fuerzo en este tramo de subida, ya dejo que se vayan estos kms 8 y 9 ligeramente por encima de 3:30, para que “esforzarme” más piensa mi cabeza, si no va a valer…el que viene por detrás no me coge y al de delante, no le tengo lejos, pero no creo que me dé tiempo…

Me paso estos kms 8 y 9 diciendo a varios jueces que están en la prueba en distintos puntos de paso que, en algún momento, han medido mal, que va a dar mucha más distancia… me dicen que ellos “no saben nada”; cosa que certifico un poco más adelante, en el lugar comentado anteriormente en la primera vuelta, cuando tanto un corredor del 5K que ya ha acabado, como un agente, como el voluntario, nos dicen que donde antes hemos girado a la derecha… giremos ahora a la izquierda…
Ya está… ya queda claro el error… Sigo “dejándome” llevar hasta meta, sabiendo que van a salir aproximadamente 10,5 kms, como finalmente salen, que he completado en 36:30, a un ritmo de 3:28/km, que es mi ritmo de MMP… y sabiendo que hoy, sin el error y no descentrándome por ello en determinados tramos… ese 34:43 habría caído con creces….

Cruzo la meta en 5ª posición de la General, lo cual es más también de lo que pensaba en un inicio; y posteriormente, se confirma que además soy el 2º de mi categoría (Veterano A), que me da acceso al “cajón” nueve meses después (que aunque es lo de menos, también gusta de vez en cuando).

Nada más cruzar la meta, Bea (la mujer de Sensei) me acerca la ropa para que me cambie… detalle muy de agradecer… puesto que uno corre en tirantes y cuando vas fuerte, no hace frio… pero en cuanto paras…. los 0º que hacía… se notaban… Gracias Bea!!.

Cuando crucé la meta, es cierto que aunque estaba contento por el resultado y por el ritmo al que había corrido, estaba un poco “cabreadillo” por el error que había impedido certificar una nueva MMP en 10K, pero rápidamente lo olvido y disfruto de lo conseguido, básicamente también por dos razones:

-       Si está de caer la marca… ya caerá… hay que seguir entrenando como lo estoy haciendo y seguir pensando que el trabajo, seguirá dando frutos. No hay otro camino, entrenar, entrenar y entrenar (verdad Fito?).

-       Y por otro lado, podríamos ponernos a dar “palos” al pobre muchacho que se equivocó… pero no es el estilo ni es lo que procede. Somos humanos, tenemos derecho a equivocarnos, y más aún si hablamos de una carrera de ámbito local-regional, homologada, sí, pero organizada con medios locales; donde se recurre, además de a los jueces de la federación, a gente que de forma desinteresada se ofrecen a prestar sus servicios durante buena parte de su tiempo libre para que los demás, podamos correr… por lo que, ánimo al muchacho que se equivocó y seguro que el año que viene no pasa!!
Cuestión distinta sería que esto pasase en uno de esos maratones Major o Gold Race, donde pagamos una pasta por correr y por asegurarnos determinados “mínimos” de organización y atención al atleta, pero… en una carrera como esta… solo nos queda apoyar y animar a estos voluntarios para que vuelvan a estar ahí y nos sigan permitiendo correr. O sea que, GRACIAS !!!

Como comentaba, luego, tocó subir al “cajón”, reencontrarse con este viejo conocido, cajón al que subieron también mi buen amigo Sensei como primer Veterano B y también mi buen amigo Víctor Fernández como primer atleta local.

Compartiendo podium también con Luis Miguel Pascual,
excelente corredor popular y entrenador de mi amigo David Pérez.

Con dos cracks, Sensei y Víctor.

No sé si a la "jefa" le hace gracia ya la "decoración"...

Lo mejor estaba por llegar para rematar la tarde, tomando unos buenas “tercios” en compañía de David, Canal, Sensei y sus respectivas mujeres.

Estos ratos con "espuma" también merecen la pena

Con esta carrera poníamos fin, competitivamente hablando, a 2017. Ya no se compite más en este 2017, no habrá San Silvestres ni ese tipo de carreras.

Un año marcado por luces y sombras.
Luces que empezaron en Getafe, marcando MMP en Media en Enero y continuando con sendos pódium en Febrero y Marzo en La Latina y Zamora. Todo apuntaba a una buena maratón en Londres, pero allí, el “hostión” fue de los que hacen época… costó remontar mentalmente mucho, y físicamente, en parte por mi culpa, por seguir forzando en busca de reponerme del batacazo que me llevé en las tierras del Brexit, pasó lo que pasó, haciendo lo que no debía tanto en Vitoria…, como en la Liberty.

A partir de ahí, ya lo conocéis, una fuerte lesión en las lumbares y claro principio de anemia; 5 semanas totalmente parado y otras 4 más entrenando y acabando con molestias, para poder empalmar 10 semanas “in-crescendo” y volver a bajar de 2H45’ en Berlín… Luego hemos seguido creciendo en Tordesillas, Córdoba y por último en este 10K. La foto del resumen del año es clara… bien al principio y final y valle en el medio.

Resumen 2017

Veremos ahora que nos depara el 2018… esperemos que esa única lesión en 6 años, que me ha hecho ver las cosas de otra manera, me permita seguir en esta senda “alcista” conseguida desde la preparación de Berlín en adelante, ojalá…!!!!
De momento, ya sabéis que sólo dos maratones al año, este año Sevilla y Chicago (vamos a dosificar las balas en la lucha con Filípides y que estas balas, tratar de que sean lo más “fiables” posible).
El resto del año, 10K’s y Medias para coger velocidad que me sirva para luego el Maratón también, y por qué no, intentar tirar mis marcas en estas distancias, que han estado ambas muy cerca este final de año.

Así, ya andamos inmersos en la preparación de Sevilla como comentaba, a punto de acabar las cuatro primeras semanas de las doce, con sensaciones poco a poco mejores y disfrutando de los nuevos métodos de entrenamiento… y como no, en estas fiestas en las que uno al menos puede volver a casa en los fines de semana señalados, disfrutando también de uno de mis lugares de entrenamiento favoritos en mi querido Valladolid, el Pinar de Antequera.

Este gran "paraíso" de Valladolid

Os iré contando en otro par de entradas como vamos en la preparación… Momento ahora de disfrutar de los nuestros, de despedir el año como se merece y buscar otro, si puede ser, mejor en todos los sentidos, y por supuesto, deportivamente también!!

FELIZ 2018 !!!!!!